miércoles, octubre 07, 2009

CRONICAS ILEGALES 37: Wasabi mon Amour... ... ... by Gino Winter





CRONICAS ILEGALES 37: Wasabi mon Amour... ... ... by Gino Winter
La Wasabia japónica, Cochlearia wasabi, o también Eutrema japónica, es una planta que se emplea en la culinaria japonesa como condimento, rallando su raíz. Tiene un sabor muy fuerte y si el rocoto y el chile jalapeño te revientan la lengua, el wasabi te sube por la nariz hasta el cerebro irritando todo lo que encuentra en el camino hasta que sale por salva sea la parte. Lo descubrí accidentalmente y de la peor manera durante una invitación de mis queridísimos amigos japoneses en el Matsuei, excelente restaurante limeño. Sentado frente a un banquete de sushis, sachimis, makizushis y tempuras y tomando sake (Nihonshu) como un Shogún, me encontraba rodeado de directivos de las más importantes instituciones de la Colonia Peruano-Japonesa en el Perú, cuando me percaté de un pequeño bol de cerámica lleno de una pasta de atractivo color verde Nilo, lo cual, a mi modesto entender, no podía ser nada más que un apetitoso puré de palta (aguacate) fruto que en mi país es extremadamente delicioso. Cojí una cuchara sopera y la rebasé del menjurje ese y me la metí rápidamente a la boca ante las atónitas miradas de puñaladas en cuero templado de mis anfitriones. Apenas escuché el "Oooooh!" del amistoso coro color jalde, tuve la sensación de que algo raro estaba sucediendo... Empezó con una fresca brisa antiséptica subiendo por mi paladar hacia las fosas nasales cuya temperatura iba in crescendo cada milisegundo. Mis glándulas lacrimales empezaron a reaccionar como si estuviera en la Scala di Milano escuchando Vesti la giubba al final del primer acto de Pagliacci de Ruggero Leoncavallo (con Enrico Carusso interpretando al webas de Canio), pues la cara se me volvió un mar de lágrimas, a mi que no lloré ni cuando se murió mi abuelita. La nariz me resoplaba como a un toro de lidia cuando lo martirizaba Manolete y se me cortó la respiración, por un breve colapso del bulbo raquídeo, cuando miré horripilado a mis amigos Nikkéis que me atacaban con sus Katanas a la vez que la anfitriona gorda me clavaba sus espuelas en la espalda mientras que la riquísima gerente de marketing, con antifaz y enfundada en su tanguita de cuero negro, me flagelaba los testículos con su látigo sadomasoquista, sin poder impedir que me acabe toda el agua de la jarra y me empuje un puñado de arroz sin sal y dos panes ciabatta, causándome un hipo tal que salí disparado dando saltitos ridiculos de rata-canguro hacia baño, que por desgracia estaba cerrado, así que reboté hasta la cocina en donde sumergí mi cabeza en el lavadero de las verduras recibiendo, de parte de los cocineros, las más extrañas maldiciones, las cuales se me grabaron en la meninge en escritura Kanji...
Apenas terminaron las alucinaciones surrealistas me presenté todo mojado a la mesa en donde me esperaban los paramédicos resueltos a meterme en la ambulancia, mientras yo, con cara de mongolito y pálido como una máscara del Teatro No, trataba de aparentar que no pasaba nada, recurriendo a toda la concha y el cinismo aprendido de mis amigos dirigentes de la Federación Peruana de Fútbol...
Quiero aprovechar para disculparme con toda la Colonia Japonesa y agradecer especialmente al Honorable Edecán del Emperador Akihito por sus condolencias...
Wasabi y la... … … !!!


Gino Nzski
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sábado, octubre 03, 2009

CRONICAS ILEGALES 36: Un par de anteojos Bollé... By Gino Winter


CRONICAS ILEGALES 33: Un par de anteojos Bollé...
By Gino Winter

Uno de mis mejores amigos representa en Lima a la compañía francesa de anteojos Bollé y en una visita que le hice , me enseñó un grupo de lentes de sol separados del lote principal por adolecer de algún defecto técnico que, por muy leve que fuera, impedía que salgan al mercado. Me ofreció escoger el que más me gustara y me lo obsequió, a pesar de que le dije que no tenía, al parecer, defecto alguno. Al día siguiente, en un almuerzo al aire libre con un grupo de amigos en el Terrazas, me inquirieron sobre los llamativos lentes y entonces aproveché para devolver el favor haciendo apología del producto: su origen francés, su tecnología de avanzada, diseño europeo ultramoderno, modelos exclusivos, las estrellas del Festival de Cannes, el campeón mundial de ciclismo y la teta del sapo... Una amiga acotó que los había visto a menos del diez por ciento de su precio en un mercado de pulgas y la corregí de inmediato refutando que se trataba de una vil imitación de burdo material traída de China con el nombre "Bolléto" cuyas dos últimas letras eran borradas luego en un taller de los suburbios para sacarlos al mercado con la marca “trucha”. Mientras todos asentían comprensivos, una de las lunas (cristales) de mis anteojos se salió de su marco y cayó estrepitosamente a la mesa causando automáticamente un laaaargo minuto de silencio, luego del cual el grupo estalló en carcajadas y yo, más colorado que pipilí de mono, intenté explicar que se trataba de un obsequio fallado, pero ya era como quien dice "demasiado a posteriori". La gente no dejaba de reírse; hasta los mozos, la bartender estrábica y el policía gordo; y yo, hecho un estúpido, sin saber que hacer, con mi Campari en la mano y con un anteojo tuerto, a lo pirata, buscando una cara amable y comprensiva dispuesta a escuchar mis explicaciones tardías... "Si estos son los verdaderos, entonces cómo serán los falsos..." Dijo sorpresivamente un cura de la mesa vecina mientras tomaba su black label, dándome pie a que le pregunte si debía tomar la anécdota como una prueba más del Señor... Han pasado más de tres años y aun me preguntan por los benditos Bollé... y aun los tengo, maldita sea, y encima son "los únicos que me alumbran". Luego de un poco de pegamento, los lentes no volvieron a salirse, aunque ya pasaron inexorablemente de moda, así que, como está la situación, sólo me queda esperar a que se vuelvan clásicos...
Gino Nzski
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miércoles, septiembre 30, 2009

CRONICAS ILEGALES 35: Entre tu Arte y mis Calatas... ... By Gino Winter


CRONICAS ILEGALES 35: Entre tu Arte y mis Calatas... ... By Gino Winter
Me gustan los desnudos femeninos, al igual que a todos los hombres (salvo esos muchachos equivocados que de lejos parecen y de cerca SON) , sobre todo los desnudos artísticos, de preferencia en blanco y negro. La diferencia es que no tengo vergüenza en admitirlo ni el cinismo de negarlo, pues considero que el cuerpo de una bella mujer, incluyendo su rostro y su cabello, es lo más lindo que un hombre puede encontrar sobre la tierra, y si no es mucho decir, en todo el Universo. En mi país les decimos "calatas" a las fotografías de mujeres desnudas que adornan los almanaques. Calata significa desnuda, en cueros; es un peruanismo castellano robado al idioma Quechua... Estaba pegando en una de mis páginas Web una reproducción de "La Camisa", obra del fotógrafo alemán Knut Wiarda, cuando una señora sentada a mi derecha, más desagradable que una cucharada de mocos y con pinta de que nunca en su vida la habían sacado a bailar, se paró y mirándome como si yo fuera el culpable su estreñimiento, se enfiló hacia el mostrador de la Biblioteca y regresó luego con una cara de satisfacción, como si se hubieran puesto de moda las feas. Tras de ella vino uno de los dependientes de la biblioteca y señalándome la foto me pidió que la borrara ya que podía herir la susceptibilidad de las personas que pasaban por mi lado. Le pedí que se acercara y viera de cerca la foto y me diga exactamente qué es lo que le molestaba o le parecía ofensivo y el pobre gringo no sabia que decir. Sabiendo que la cucufata me estaba escuchando, empecé a soltarle al gringo toda una perorata sobre la imposibilidad de que alguna persona con los más elementales estudios se ofendiera por la exhibición de una obra premiada precisamente por su valor cultural y artístico, haciendo hincapié dramáticamente en que solo una persona enferma, acomplejada, envidiosa e insegura de si misma, indigna de pisar una biblioteca, podría molestarse por la foto de marras, además de no tener porque estar mirando mis asuntos personales, salvo que además sea una fisgona de baja estofa, etc., etc., etc. El pobre gringo no sabia que decir y yo ya estaba cansado por el esfuerzo, dado que tuve que decir todo eso y más en Inglés y no me es tan fácil ser tan explicito en la lengua de "Cheqspirrr". Para suerte de todos, la tia pacata cuyo rostro estaba más rojo que el trasero de un mandril, tomó las de Villadiego y desapareció en lontananza... Le dije al pálido amigo que aunque no estaba de acuerdo con lo que me dijo le haría caso en vista de que siempre ha sido muy amable conmigo, pero me ofrecí a ayudarlo a quemar todos los libros del estante de Fotografía de la biblioteca, ya que estaban plagados de desnudos "más desnudos" y hay que ser consecuente pues!
Recuerdo una anécdota del pintor Toulouse Lautrec, a quien en una exposición en Paris una vieja de muy pocas luces le increpó por uno de sus cuadros diciéndole que cómo era posible que un pintor de su nivel pintara mujerzuelas desnudándose ante un hombre... Henri Marie Raymond de Toulouse-Lautrec-Monfa, le dijo que lo que él dibujó era una dama cambiándose delante de su marido para ir al teatro, que todo lo demás estaba en la cabeza de la vieja retorcida.
En fin, como solía decirme mi profesor de Geometría Descriptiva: "entre tu arte y mi arte, prefiero "miarte"....
Gino Nzski
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miércoles, septiembre 16, 2009

CRONICAS ILEGALES 34: Latino Fucking Tour de Force... By Gino Winter


CRONICAS ILEGALES 34: Latino Fucking Tour de Force... By Gino Winter
"Conmigo y mi fantasía suelo entretenerme tanto que es mi predilecto encanto vivir en mi compañía"... Versos de Leonidas Yerovi, poeta limeño, que acuden a mi mente cada vez que me veo obligado a asistir a reuniones de la colonia Latino/Miameña, de las del tipo "pollada laurabozziana" donde la elocuencia se confunde con locuacidad y la prestancia con huachafería (cursilería). Es que se ha reproducido tanto el estereotipo del latino-miameño que ya hasta se esta regularizando como una mutación genética de fenotipos recurrentes y modus vivendi sine qua non. Es decir, que si no vistes o hablas como caficho latino-caribeño-afro-cubano y no te emborrachas como charro mexicano, corres el riesgo de ser segregado cual rara avis, viéndote obligado a refugiarte de polizón en algún club europeo, asiático o judaico o vivir, como yo, en la más anacorética misantropía, digo, como un asceta o como un lobo estepario, al puro estilo Hermann Hesse. Al latino-miameño lo conoces por su sombrerito chistoso, su "candado" o barba especie de "chiva", su diente de oro, su cadenita ridícula de oro barato en el cuello, como las que usan los gatos rechonchos de las viejas ricachonas zoofílicas; su camisa floreada, pantalón o "short" blanco de cuidador de yates y zapatos color caca; un reloj gigante de fantasía “reguetonera” con pulserita gay y anillos de mil colores, como de adivina de circo, suenan cual cascabeles en sus manos callosas de pionono (peón). A las latino-miameñas las vas a ver vestidas siempre con una colorida ropa falsificada con letreros de marcas famosas, super ceñida, casi como si estuvieran tapizadas, desbordando rollos y tetas por todos lados y soltando al viento su cabello color ají palillo o rojo cucaracha, hablando a gritos en "espanglich" con ademanes alharacosos, envueltas en una nube de perfume putanesco y mal jalando a sus hijitos como si fueran bultos mal envueltos que les encargo algún santero de su miserable aldea. En todas las reuniones, como si fuera un "fucking" tour de force, estas condenado a escuchar las mismas coxudeces: ... Que si eres ilegal, que te tienes que casar con ciudadana, que si metiste los papeles, que el 'afidaivi", que la "morgach", que el "ecuiti", que el "tikitin namber", el "iZol" la maldita antorcha, el "medicar", el "mediquei" que si no eres residente como yo "te jodiste" y si ya lo eres te puedes joder también hasta que te hagas "ciudadano como yo", que "estoy orgulloso por que el novio de mi hija es un feo de mierda y un analfabestia pero es ciudadano" ni sabe como, que "mi jefe hace lo que yo digo", "yo tuve...", "Yo soy el encargado" etc.etc.etc. ... Y eso, sin contar con el uso y abuso de la horrible e inculta palabra "comemieida" y de todos sus cochinos derivados. Y yo, iluso de mi, que vine de mi pobre pueblucho a los "yunaites" a superarme, Ja! Váyanse a la mierda!
Me estoy animando a poner un negocio de Temas de Conversacion...


Gino Nzski
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jueves, enero 15, 2009

CRÓNICAS ILEGALES 33: Alemanes de Mierda...! By Gino Winter

CRÓNICAS ILEGALES 33: Alemanes de Mierda...!
By Gino Winter
Al verme obligado a renunciar a mi puesto gerencial en una agencia de turismo, quedé en una posición de transmigración social tal que llegué a sentirme un potencial homeless (mendigo). Hasta empecé a pensar en cómo modernizar el logo y el diseño mismo del Homeless-T-Shirt (camiseta, polo) para sentirme más cómodo con mi balde (cubo) pidiendo moneditas bajo el inclemente sol de Miami... Felizmente un compatriota ilegal me ofreció un cachuelo (empleo eventual) que me salvó una vez más de tal ignominia. Se trataba de hacer el setting o set up (ubicar según el plano) de los muebles, toldos, menaje y accesorios de una boda germano-brasilera en un Club Alemán de Miami.


Cuando empezamos a colocar las sillas en el jardín de la cermonia la cosa no se proyectaba como muy prolija que digamos y un alemán que estaba paseando y que no tenía nada que ver con la boda, se acercó y ofreció una cinta de medir y dos cintas guías que tenía en su auto. El teutón se dió el trabajo de medir, calcular y arreglar la posición de las sillas guía, con lo cual el resto del trabajo fue más fácil que disparar al piso y además nos regaló las cintas, que quedaron lindas como adorno y luego se retiró felíz, como si se hubiese acostado con Nicole Kidman... Yo estaba gratamente sorprendido pensando en el espiritu de cooperación tedesco, cuando se acercaron mis compatriotas a preguntarme porqué a estos alemanes de mierda les gusta estar midiendo y mandando a todo el mundo como si fueran los elegidos de Dios y nosotros sus chulillos...
Según el inexorable cronograma de actividades de ese día, tendríamos nada más que treinta minutos para colocar en el salón de la fiesta las más de cien sillas del jardín mientras los invitados pasaban al lobby a tomar unos cocteles. Empezamos a realizar la tarea a toda velocidad mientras éramos observados por algunos invitados quienes parecían estar intercambiando cálculos mientras señalaban las sillas de marras y movían la cabeza como árbitros de tennis. Una rubilinda y turgente alemana, perfectamente enfundadaen un vestido Cacharel, se me acercó y pidiéndome disculpas me aseguró que no terminaríamos a tiempo, por lo cual se ofrecía con su grupo a darnos una mano. Antes de que pudiera explicarle a mis compañeros lo que estaba pasando, tres bellas muñecas alemanas se sacaron sus zapatos de fantasía y empezaron a acomodar las sillas, seguidas por sus respectivas parejas quienes abandonaron sus tragos para ponerse a trabajar como si les fueran a pagar con isótopos de uranio. Mis compañeros me preguntaban qué les pasaba a estos locos de mierda, con qué los alimentaban allá en Alemania, por qué les gustaba meterse en todo, acaso creían que éramos nosotros unos incapaces? Por qué Churchill no actuaban como invitados normales y se sentaban a ver cómo pujábamos y a criticar nuestra falta de previsión y lo mal que se había confeccionado el cronograma, la poca cantidad de trabajadores, o simplemente a decir que esta fiesta iba a ser una reverenda mierda, etc.?

Traté de comentarles algo sobre el espiritú alemán y su obsesión de que todo salga bien y exacto, pero me cortaron con eso de que "por qué no le rezan algunas misas para que deje de atormentarlos el espiritu de mierda ese, que se vaya a penar a otro país, por la p..." y cosas por el estilo. Al terminar la tarea antes del tiempo establecido, las teutonas (de verdad que eran muy teutonas, con teutas naturales además) se acercaron felices a agradecernos el haberles permitido colaborar con la tarea, yo ya no sabía qué decirles a mis compañeros mientras ellos acotaban que "deben de ser de alguna Iglesia de esas raras..."

Al término de la reunión, todo quedó tan ordenado como al principio, lo cual contrarió tremendamente a mis companeros pues "Gracias a estos alemanes de mierda ya nos quedamos sin hacer horas extras... Por eso lo hacen, por joder y nada más que por joder" ...
Me acordé de un gran amigo alemán de la tercera edad que se la pasaba reiterando que él era un "alemán de Alemania" por que ya estaba harto de que le digan que era un "alemán de mierda". Así son pues estos "fucking" alemanes..., Siempre buscando que todo salga perfecto, por eso será que están como están... ¿No?
Ginonzski Von Bruttensen S.S.
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miércoles, julio 16, 2008

CRÓNICAS ILEGALES 32: Éramos muchos y parió la abuela...! By Gino Winter







CRÓNICAS ILEGALES 32: Éramos muchos y parió la abuela...!

By Gino Winter
¡Ya éramos muchos y parió la abuela! Es lo que parece decir la cara de circunstancias con que reciben los norteamericanos desempleados - y también los resentidos - las noticias sobre las oleadas de inmigrantes ilegales que llegan a USA "a quitarles sus puestos de trabajo"... Y lo peor es que los más recalcitrantes opositores al ingreso de nuevos inmigrantes son los propios latinos recientemente legalizados, quienes gracias a conocidas argucias y leguleyadas (verbigracia: matrimonio ficticio, asilo político, etc.) han conseguido la residencia y/o la ciudadanía norteamericana. Acá se repite la misma figura de los inmigrantes provincianos cuando logran prosperidad en Lima, la capital (no todos por supuesto) y en vez de darle la mano a sus congéneres, como lo hace cualquier grupo humano o colonia exitosa del mundo, empiezan a utilizar mecanismos de lo más cursis para diferenciarse de sus compañeros menos afortunados y hasta llegan a ponerles obstáculos para que no los alcancen y así poder sentirse "seres superiores" un tiempito más... Los nuevos residentes apenas reciben la ansiada green card, se suman al coro de anti-ilegales con voces de tenores y sopranos y, apenas logran la ciudadanía, empiezan a pregonar que ser residente legal no te asegura nada y que si no eres ciudadano te pueden quitar la residencia en cualquier momento, llegando a afiliarse, en el colmo de la cursilería, al Partido Republicano, el que peor los ha tratado, para "salvaguardar los intereses de USA ante las comunidades invasoras, reclamando el cierre de las fronteras..." Yo les respondería que lograr la ciudadanía americana tampoco les asegura el éxito, basta que salgan a manejar por las avenidas principales y vean a cantidad de gringos, nacidos en USA, pidiendo limosnas con sus T-shirts (camisetas) con el rótulo de Homeless (sin hogar). He conocido latinos que una vez arreglada su situación legal, se dedican a denunciar a sus compatriotas ilegales ante las oficinas Migraciones, olvidando los tiempos en que fueron compañeros de penurias, dicen que lo hacen para evitar la competencia desleal... Otros dan alojamiento a sus familiares con la condición de que se conviertan en sus empleados sin sueldo, prácticamente sus esclavos...
Qué es lo que hace que la vaca no recuerde la época en la que fue ternera?: El miedo, la sed de venganza, el afán de reconocimiento y el anhelo de diferenciación, complejos propios de las mayorías mediocres. Miedo a sentirse ¨sobajados¨ por sus nuevos compatriotas gringos, la sed de una venganza ejercida cobarde e injustamente contra los más débiles en vez de hacerlo contra quienes los ofendieron, hoy sus amigos, y afán de ser reconocidos como parte del nuevo club sin dudas ni murmuraciones. Tienen terror a que los consideren uno más ¨del montón¨ y, parafraseando a Quino (genial autor de Mafalda), terminan siendo ¨uno más del montón de los que no quieren estar en el montón¨... Empiezan negando su propio idioma materno, a pesar de su Inglés mal pronunciado, alegan ser de la ciudad usana en la cual residen, olvidando su pueblo natal, y lo más importante: no se juntan con ilegales.
Qué pasaría si se cumpliera el sueño utópico de los ilusos y el colorado Obama decide emparejar el terreno dándole estatus de residente a todos los ilegales? Todos los que lograron sus documentos en en base a sufrimientos y humillaciones se inscribirían en el Ku Klux Klan?
Estos síntomas parecen ser tan contagiosos que escribo esta crónica como auto-vacuna preventiva para evitar ser víctima de esta pandemia.

Gino NzskyCopy rigths FII UNMSM 2009
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miércoles, abril 16, 2008

CRONICAS ILEGALES 31: "The Secret" y el humor negro de Dios... By Gino Winter



CRONICAS ILEGALES 31: "The Secret" y el humor negro de Dios...


By Gino Winter




Estoy convencido de que Dios tiene un grande y negro sentido del humor, quizás mas obscuro que el de Saky, Bernard Shaw, Wilde y Mark Twain juntos. Esto podría ser una ominosa blasfemia, viniendo de mí, un ex-católico cristiano-protestante -sobre todo esto último- bendecido por Dios durante muchos años y últimamente más golpeado que Job, a quien el Diablo le dio mas duro que a campana de bombero, con el permiso de su Jefe Celestial (Satancito es un empleado a quien Dios usa cuando quiere hacer maldades sin asumir el costo político, tal como hacia Fujimori con Montesinos).
En el libro The Secret, de Rhonda Byrne, las 198 páginas se resumen en que uno debe visualizar en la mente lo que desea y solicitarlo con mucha fe a Dios, o al universo si eres ateo, actuar como si ya lo tuvieras y, luego de un tiempo, todos tus deseos se volverán realidad, sean cualesquiera que sean tus anhelos... Pero cuidado, no lo dice el libro pero se los dice una víctima consuetudinaria: Pidan con exactitud, con mucho cuidado y lo más específicamente posible ...
A las pruebas me remito: le dije a Dios (en mis oraciones claro, no estoy tan loco) que me encantaría manejar Ferraris, Lamborghinis, Porches, Bentleys, etc. y me puso a trabajar de driver en un carwash de lujo en New Jersey. Le pedí bajar treinta kilos de peso y me mando la diabetes y una araña venenosa que casi acaba con todos mis problemas para siempre. Pedí que nunca me diera artritis y mis riñones empezaron a colar el ácido úrico de mi sangre hasta producir unos cálculos (Litiasis urinaria) más dolorosos que las derrotas de nuestra selección de fútbol. Hace poco le dije que aun tenia unos rolletes en la cintura que quería bajar y me dejó sin carro. Claro que estas pequeñas vicisitudes no son nada si recordamos ciertos casos no documentados, como el del hipogonádico maltés Dick Pigrizzio, quien harto de su corto alcance pidió que su herramienta le llegara hasta el suelo: Le afectó la gangrena y le amputaron las dos piernas. O de la ballerina ucraniana Sibrinka Zedestronka, cuyo deseo de que le adelgacen las tetas, para mejorar el equilibrio, se cumplió al adornar la historia de la Medicina con los dos tumores más sexys que se hayan extirpado hasta hoy. El joven misionero okinawense, Toío Makisushi, selló su destino cuando, harto de sus penurias económicas, gritó a los cielos que quería ser muy rico, cualidad de la que dieron fe los caníbales antropófagos de la tribu Korowai, quienes se lo comieron con zapatos y todo, en un rincón de la selva de Nueva Guinea, usando su Biblia y sus Santos Óleos como ensalada.
Pidan pues si se atreven, con muchas ganas, con mucha fe y con palabras que no permitan ambigüedades. Y recuerden agregar siempre "que no vaya a doler mucho" (No quiero hablar de eso).
Gino Nzsky
Copy rigths FII UNMSM 2007
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jueves, abril 03, 2008

CRÓNICAS ILEGALES 30: Hola Choledad...! ...By Gino Winter






CRÓNICAS ILEGALES 30: Hola Choledad...! ... By Gino Winter

Estaba en el InterContinental de Miami conversando con un pequeño grupo multinacional de latinos y algunos "gringos" (norteamericanos) que me preguntaban porqué todos nuestros paisanos son de Miraflores, qué es una "pollada" (gracias Laura Bozzo) y en especial qué cosa es exactamente un "cholo", cuando una amiga peruana se apresuró, nerviosa y tajante, a decir que en nuestro Perú "todos somos cholos" (algo así como "si me jodo yo, nos jodemos todos"). Le comenté que esa definición no contiene a los descendientes de inmigrantes europeos, asiáticos, africanos, etc. que no tienen ni un solo indio en su tronco ancestral, lo cual, al margen de dejarla perpleja, la puso de un humor extraño y replicó sin ton ni son y muy amargamente, repitiendo enfática su sentencia original: "Todo el que nace en el Perú es cholo", fórmula de tabla rasa anti-discriminaciones.

Según el Diccionario de la Lengua, de la Real Academia Española, la palabra "cholo, la" designa al mestizo de sangre europea e indígena, o al indio que adopta los usos occidentales. Además, como adjetivo local en el Perú, se refiere también al descendiente de indio y negra o de negro e india.
Lo que no dice el Mataburros de la RAE, es que en nuestro Perú, la palabreja de marras se ha convertido en adjetivo "denostativo", en palabra prohibida, en tabú... Y, si todo esto fue empezado por nuestros colonizadores españoles durante la Época Colonial (leer a Garcilazo Inca de la Vega, gran cronista cholo), dura hasta ahora gracias justamente a los mismos cholos que suelen ponerse trágicos ante el sustantivo/adjetivo que los nomina, siendo muy pocos los que lo aceptan con orgullo y muchos los que no sólo lo niegan, sino que lo toman como una ofensa gravísima. Es como si el chino se molestara porque le dijeran Mandarín o Cantonés o el cubano rural por que le digan Guajiro por su origen. Es increíble la cantidad de enemigos que un escribidor puede ganarse sólo por tocar este tema-tabú. Un amigo cholo me dijo que dejara estos tópicos, pues hablar sobre cuestiones de piel es muy peligroso en nuestro país y "no se debe hacer". La sociedad limeña es muy dada a utilizar para todo eufemismos hipócritas, lo cual empeora el tema. Los "blancos" en el Perú son una minoría minúscula al igual que los negros y los asiáticos, solo que los blancos son más identificados con el poder económico, así estén "pateando latas con efecto", es decir: en la miseria. Los cholos son identificados rápidamente por su piel de tonos cobrizos y sus facciones con reminiscencias indígenas, pero no es exactamente por eso que son marginados por las clases altas, sino por el comportamiento social que es achacado (justa o injustamente) a este fenotipo. Por eso los cholos (mayoría indiscutible en el Perú) apenas mejoran de situación económica, tratan de "sacar su cuarta" es decir, de alejarse de sus grupos originarios y despreciarlos con la peregrina idea de que así serán identificados como rancios integrantes de los segmentos socio-económicos más altos. En cristiano: "cholear" (etiquetar o "epitetar" de cholo) es un deporte masivo en el Perú, paradójicamente país de cholos. Los que más practican este deporte son los mismos cholos, con la innecesaria e insensata creencia de que así se serán reconocidos como "no-cholos". Es indignante como se avergüenza el cholo de ser cholo, salvo excepciones honrosas de quienes son normalmente y con justicia líderes de opinión. En general, mientras más culto, inteligente o exitoso es el cholo, menos le afecta que lo reconozcan como tal. Una día estaba en Lima, girando alrededor de una rotonda y un tipo de facciones marcadamente indígenas, que manejaba un Mercedes del año, se metió sin respetar la preferencia y casi chocamos (muchos creen en Lima que quien está en la rotonda tiene que dar pase y es al revés). Apenas pudo recuperarse arrancó su vehículo no sin antes gritarme "cholo de mierda"... Un sociólogo amigo decía que "más fácil es que una llama pase por el ojo de una aguja a que un cholo acepte su choledad"... El Perú tiene una población mayoritariamente indígena (55% aprox.) y mestiza (chola) casi todo el resto. Los inmigrantes indígenas y sus descendientes han desarrollado en Lima (y otras ciudades) miles de negocios rentables y barrios progresistas, creando una nueva y exitosa clase media. Hay magnates, políticos, deportistas, artistas famosos y líderes de opinión cholos; riquísimas cholas adornan las portadas de los diarios de mayor circulación y copan los espacios televisivos con sus bailantas y sus lindas voces. Las teorías del ADN están demostrando que todos descendemos de los negros africanos y que las razas son mínimos cambios en los genomas, producidos por milenios de aclimatación. Entonces , si la cancha está pareja, no es hora de dejarnos de resentimientos sociales y estúpidos tabúes? La fórmula inexacta de mi amiga (peruano = cholo) podría ser muy útil, al menos, a mi no me molesta que me digan cholo...

G.Cholololo
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domingo, noviembre 11, 2007

CRÓNICAS ILEGALES 29: Un triste almuerzo latino en USA... By Gino Winter


CRÓNICAS ILEGALES 29: Un triste almuerzo latino en USA...
By Gino Winter


Acababa de salir de una fabricucha de cuarta en el barrio de Kearny, New Jersey, en uso de mi break o refrigerio de media hora. Me dolia todo el cuerpo, pero más me dolía mi dignidad y mi amor propio, ya que luego de años de estudios y un currículum gerencial respetable, había tenido que aceptar -por necesidad- un trabajo de asistente de gerencia en una fábrica de productos plásticos para automóviles. Una renuncia intempestiva de los cuñados chinos del gringo dueño de la fábrica, quienes operaban su almacén, hizo que tengamos que remangarnos las mangas de la camisa y hacer las de estibador durante horas y horas en medio del polvo, la lluvia y el calor húmedo del vetusto edificio. Me sentía casi como un loco zarrapastroso salido de la fábrica de vidrios del cuento "No una sino muchas muertes" de Enrique Congrains (Llevado al cine por Pancho Lombardi como "Maruja en el Infierno"). Caminé dos cuadras hasta el Shop Rite Supermarket y me acerqué a la sección de comida al paso, donde desganado y hecho un adefesio, solicité en un descuidado Inglés, un pollo a la plancha con ensalada. Un sonoro y retador Whaaattt? me hizo dirigir la mirada hacia una señora gorda de rasgos indígenas que enfundada en su uniforme blanco de panadera, me miraba con desprecio y me resondraba en Inglés haciendo muecas de asco... Le repetí mi orden pero esta vez en Castellano, a lo que respondió -en peor modo y haciendo ademanes despectivos como si me estuviera despidiendo- que ella no hablaba Español y que pronunciara correctamente o que me vaya a comer al mercado latino. Era lo último que me faltaba para completar el día: una dependienta menopáusica, alienada y de escazos bríos mentales, con vocación de vocera del Ku Klux Klan... Pensé cristianamente que quizás decía la verdad y haciendo uso de mis ejercicios de respiración Zen, le dije dulcemente sin perder la sonrisa: "Si Ud. no habla Español, entonces, esa cara de campesina nicaragüence, se la ganó en una rifa?". El color encendido que apareció en sus orejas cobrizas y se extendió por su rostro de carátula de la National Geographic, me hizo constatar que había entendido perfectamente mi comentario y que una ráfaga de realidad le acababa de refrescar la memoria en sus capítulos más autóctonos. El hambre y el escaso tiempo del que disponía antes de regresar a mi esclavitud de empleado-obrero indocumentado, me impedían seguir con mi experimento psico-social y antes de que la mirada de mil maldiciones de ese grotesco personaje -que intentaba maltratarme gratuitamente y sin necesidad- me quitara las ganas de comer, decidí pedirle con los mejores modales y en perfecto Inglés, que me indicara la oficina del gerente para hacerle a él mi pedido, a ver si por casualidad el señor me entendía y así podía comer en paz, como todos los demás santos de la cofradía. En un Español claro, que no podría llamar perfecto por las fallas gramaticales que la poca cultura le obsequiaba, la new american citizen me dio a entender que no sería necesario, mientras me servía con premura y generosidad el fiambre que a la postre sería mi triste almuerzo. Le agradecí con exacta cordialidad y sin hacer referencia alguna a su estúpida actitud, ni tratar de regalarle un espejo o de darle lección alguna, merecida o no. La vida se encarga de esas cosas...
G. Hindú-kumentado
Copy rigths FII UNMSM 2007
The Mamany Herald USA
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miércoles, noviembre 07, 2007

CRÓNICAS ILEGALES 28: El extraño síndrome de los Nouveau Sommeliers... ... By Gino Winter




CRÓNICAS ILEGALES 28 : El extraño síndrome de los Nouveau Sommeliers.

By Gino Winter
Aprendí a tomar vino desde muy niño, especialmente con las comidas, una de las pocas costumbres que mi familia materna mantuvo de mis bisabuelos genoveses. Quizás por esa razón, siempre me pareció el mejor de los tragos, el más rico, el de mejor color, olor y textura, además de ser el más romántico y de lejos el más sexy. Otra herencia materna, la hiperuricemia, hizo que me alejara de este placer y que tenga que tomarme una pastilla Zyloric cada vez que me tomo un par de copas de Chianti, para evitar entre otras cosas, la formación de cálculos renales y su respectivo cólico miserere. Como comprenderán, las poco frecuentes ocasiones en que me permito paladear una copa de buen tinto, son para mí motivo de especial contemplación y disfrute, hasta que alguna frase cojuda sobre taninos, bouquets, maridaje o el "sol frío" sobre la hoja de parra, me hace salir de mi particular nirvana y verme despertar en medio de una gavilla de nouveau sommeliers que intentan narrar todas las etapas que suponen voy atravesando mientras paladeo mi copa de vino. ¡Me lleva el chanfle! Ya no sólo las piedritas en los riñones ni el gancho al hígado, sino ahora también tengo que aguantar a toda esta masa de snobs que se sentirían realizados con una cuchara o taza colgando del cuello... Y no me refiero a los verdaderos catadores, profesionales del trago con años de ciencia, sino a toda esa colonia de huachafos que con un par de libritos o una revista gourmet ya creen conocer el secreto de la "enología filosofal" y no pueden tomar su vino callados sino que tienen que mortificar a toda la mesa machacando sus comentarios innecesarios sobre lo evidente o lo que nos tiene sin cuidado a la hora de saborear un buen vino. Ahora todo el mundo se cree gran sumiller, se meten a clubes donde los verdaderos expertos hacen su gran negocio, asisten a catas de catas y al final siempre terminan dicendo las mismas estupideces: "Aroma complejo y persistente con taninos maduros y nariz envolvente, aporte de elegancia y buena tipicidad, torrefacción de minerales con dejos clásicos y redondos y una concentración cromática del rojo bordó con reflejos azulados y marrones, tirando al amarillo canario..." ¡Churchill, yo sólo quería saber si estaba tronchado! ... A mí simpre me joden con que debería tomar un vino blanco (Riesling, Chardonnay o Colombard para estos maricas) cuando estoy comiendo carnes blancas... ¡ME GUSTA EL TINTO, CARAJO! YO lo estoy tomando y YO lo voy a pagar, a ver si la cortan de una vez! . Luego de leer, en las revistas gratuitas de los aviones, páginas de páginas acerca de Merlots, Malbecs, Cabernets, Sauvignons, Pinots Noir, Zinfandels, Nebbiolos y la teta del sapo, y de emborracharme probando todos los tipos disponibles de vino en el Valle del Napa, San Francisco, California (Se suponía que yo debería haber llegado al Sylicon Valley, pero el automóvil parece que se desvió, cuatro horas de explicaciones gratuitas sobre enología y no recuerdo nada) He decidido separar los vinos en sólo dos grandes categorías: A.- Lo pruebo y me gusta y B.- Lo pruebo y no me gusta. A la mierda!, si eres muy exquisito y quieres el mejor vino, anda a un buen restaurante de la High Life y pide el más caro de la lista, si no puedes pronunciarlo puedes señalarlo con el dedo, con lo que vas a pagar todo te será permitido y tendrás hasta un 90% de posibilidades de haber acertado... Y si no lo sentiste muy diferente a tu acostumbrado Gran Tinto Tacama, tu Fond de cave Ocucaje Gran Croix o tu Queirolo del alma, salvo en la billetera, entonces friégate por figuretti y paga. La próxima pide tu Palomino sudafricano o tu Navarro Correa de veinte cocos y hazte el loco, como la botella es pavonada...
G. Kavernett
Copy rigths FII UNMSM 2007
The Latinreporter USA
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lunes, agosto 13, 2007

CRÓNICAS ILEGALES 27: Neurosis compulsiva... By Gino Winter


CRÓNICAS ILEGALES 27: Neurosis Compulsiva...
By Gino Winter
Estaba en mi nuevo barrio, City of Doral, leyendo una interesante ponencia en Power Point sobre la revolución económico-capitalista en mi Perú, cuando empezó mi malestar. Si bien los números eran enteramente favorables a mi país y el informe estaba escrito en una forma clara, concisa y entretenida, los efectos especiales que adornaban las letras me atacaban el hígado cual pan con huevo del Estadio Nacional, con su cebolla, su ketchup y su chocolate caliente en vaso: Las letras empezaron a aparecer de una en una, tipo lluvia, metralla, otra vez tipo persiana, barajada de naipes, puntada de zapatero, etc. hasta terminar con el último párrafo girando para atrás y para adelante varios segundos mientras yo movía la cabeza como ombligista rumbera para poder leerlo. Me demoré como una hora en leer lo que normalmente tomaría diez minutos. Y todo por que el salvaje que confeccionó el Power Point sacó a relucir su complejo de Lucas-Spielberg y llenó la presentación de trucos de lo más estúpidos, como si estuviera escribiendo para retrazados mentales o para periodistas de espectáculos, sin el menor respeto para quienes leemos rápido. La próxima vez bajaré el archivo a mi disco duro y le sacaré todas las mariconadas antes de empezar a leerlo... Estaba en un de las mesas de la biblioteca pública, tratando de recuperar mi buen humor y escribir algo al menos simpático, cuando el imbécil de mi derecha empezó a hacer temblar una de sus piernas. Y claro, como en este país todos los muebles parecen de escenografía de telenovela, mi teclado y hasta mi silla reproducían el impacto de ese temblor anormal y enfermiso con el que algunos atorrantes se entretienen mientras se concentran, jodiéndole la vida a cuanto cristiano, musulmán, judío y hasta budista zen, que tenga la mala suerte de estar cerca y conectado de alguna manera a su entorno. Qué costumbre para más idiota, qué pensará esta gente? Les picará algo en algún recóndito lugar de su anatomía, por decir en la nies o en el rincón de las ánimas? Están peor que menopáusicas de vejiga rápida y esfínter flojo...Por qué no los decapitamos de una vez o aunque sea les cortamos una pata?...
Me fui al cine del Dolphin Mall (Lindo y ultramoderno cine con olor a pezuña) a ver The Bourne Ultimatum, tercera entrega sobre Jason Bourne, el extraordinario personaje de Robert Ludlum. Apenas empezó el filme, sentí que mi asiento se movía, dos patazas número cincuenta y cuatro empujaban toda la fila. Me acerqué y le dije "escuse me, have you got any brother or are you the unique imbecile asshole of your family?" , como diría Pepe Biondi pero en Inglés. Felizmente no me escuchó bien el negro, porque medía como dos metros cuando se paró y en el hipotético caso de que le gane peleando a esa media tonelada de brea, me iba a tardar por lo menos cuatro dias y medio en noquearlo...
Por precaución me fui a otra fila, sólo para encontrar a otro anormal masticando sweet pop-corn con la boca abierta, haciendo más ruidos que una matraca descentrada. Y más allá un cubano alharaquiento, que debía de llamarse Franklin, por que tenía complejo de traductor. Le iba traduciendo la pelicula línea por línea a su paisano, en Español, casi en voz alta, y encima parece que su inglés no era muy bueno o le estaba contando otra película el muy animal. Terminé en la primera fila, tan cerca de la pantalla que al final mi nombre salió en el reparto...
Bajé a Borders, librería casi tan buena como Barnes & Noble, con el fin de revisar el best seller
"The weight loss cure" de Kevin Trudeau, así que me acomodé en una mesita con mi cafecito latte ice a leer, sólo para escuchar las notas musicales del semoviente que estaba sorviendo su café como una aspiradora de desagües, acompañado por un tipo que en su tierra quizás sería cacique o médico brujo, que leía susurrando, como rezando el muy tetudo, me hacía recordar al Huachano, no a mi compadre Koechlin, sino al curandero ese que le para rezando a la selección de fútbol desde hace veinte años y cada vez juegan peor los infelices. Hace más de dos décadas que estoy haciéndole barra a Alemania y a Italia porque estos metro-afeminados no van al mundial... Salí al parking lot y otro marciano había estacionado su camioneta bloqueándome la salida, maldita sea, es que hoy se les ocurrió salir a todos los anormales juntos a hacer demostraciones gratis? Me fui a casa, me acomodé en el sofá y puse en la tele Cadena Sur, para ponerme un poco al día con los acontecimientos de mi Choliwood querido, pero como estos tarados no son capaces de contratar un ingeniero de sonido competente, tenía que estar bajando y subiendo el volumen del audio cada vez que entraban o salían de comerciales. Qué mortificante y encima se me habían agotado las baterías del control remoto y tenía que hacerlo a la antigua... Empecé a hacerle cariño al perro, animal de costumbres más distinguidas que todos los rumiantes que se me cruzaron hoy. Movió su colita mientras soltaba una retreta de metano sulfuroso, en agradecimiento a algún mascalzone por haberle dado las sobras del banquete del día anterior en vez de la porquería balanceada en lata que acostumbra comer...
G. Bitter
Copy rigths FII UNMSM 2007
The Latinreporter USA
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miércoles, agosto 08, 2007

CRÓNICAS ILEGALES 26: Doróty en Disney World... By Gino Winter




CRÓNICAS ILEGALES 26: Doróty en Disney World...
By Gino Winter



Desde que era un niño gentil, respetuoso y educado, soñé con visitar Disney World, pero sólo logré conocer este famoso parque de atracciones de Orlando casi frisando los treinta años, en una especie de segunda luna de miel con la que entonces era mi esposa. Luego de divertirme como chancho en los diferentes juegos y atracciones, me acerqué a un restaurante al paso para reponer energias y mientras hacía mi pedido, se me acercó un caballeroso argentino ofreciendo pagar mi cuenta si lo ayudaba a hacer también el suyo, puesto que al no saber él absolutamente nada de Inglés, cada vez que pedía el almuerzo le terminaban dando un helado y una soda en el mejor de los casos. Esa tarde estaba lloviendo y hacía un viento frío a pesar del fuerte calor de la mañana y el argentino se moría por un café y un sanguche caliente y lo que tenían en la mano él y su mujer era un barquillo de ice-cream o mantecado y un vaso enorme de Coca-Cola con hielo... Acepté ayudarlo sin necesidad de que pagara mi cuenta y luego de devorar su "posho" me pidió que siguiéramos juntos con el fin de asegurar la cena. Me presentó a su linda esposa : Doróty, así, grave o llana, con acento argentino en la segunda "o" (no Dorothy). Eran una linda pareja cercana a los cincuenta años de edad con la cual congeniamos de inmediato. Nos metimos en la cola más cercana que resultó siendo la de Splash Mountain, un lindo paseo en unos troncos flotantes dentro de una montaña llena de muñecos animados mecánicamente que iban narrando un lindo cuento para niños. Doróty estaba encantada; como profesora de primaria se imaginaba todo lo que les podría narrar a sus alumnos al regreso. Todo iba de perlas hasta que llegamos a la cima y el coche salió volando por un túnel y caimos como veinte metros a una lagunita cuyas aguas nos mojaron hasta los calzones... Doróty estaba hecha una sopa y petrificada por el susto. Parecía una cacatúa escandinava envuelta en un estropajo. Le chorreaba tanta agua por entre las piernas que nos pareció que la vieja se había meado. Su esposo mientras la consolaba, nos comentó que estaban de vacaciones forzadas por que su neurólogo le había recetado descanso y distracción como cura para el shock nervioso que sufriera en un accidente de tránsito (Para mí que era la menopausia). Eso nos cortó la risa de cuajo y pasamos a formar parte del cortejo fúnebre. Yo tenía la conciencia tranquila, pero los ojos de Doróty me acusaban injustamente clavándose como puñales en mi cara de circunstancias. Me dijo que si yo sabía Inglés porqué no le había explicado el asunto y sobre la marcha desplegué mi plano y le fui explicando una por una las atracciones que seguían. Doróty insistía en que sólo subiría al tren que paseaba tranquilamente a los turistas por todo el parque y nos señaló imperiosamente el paradero más cercano, al cual nos constituímos solidariamente. Luego de pocos minutos de espera, llegó el bendito tren, el cual me pareció más pequeño de lo que lo había visto a la entrada del parque. Doróty estaba tan seria que preferí no hacer comentario alguno y así nos acomodamos y empezamos la marcha. Doróty estaba radiante, feliz, disfrutando del paseo. Pasamos por una pequeña laguna y seguimos paralelos a un lindo riachuelo hasta divisar la entrada de una mina abandonada. Doróty parecía un monje Zen camino al Nirvana. Al levantar la vista pude leer un letrerito que rezaba en Inglés algo así como "Bienvenidos a la vía del Tren Loco del Cañon del Colorado"... Bajé la vista y al mirar la dulce carita de Doróty se me retorcieron las tripas y me sobrevino un ataque fulminante de risa de lo más cacasena e inoportuna (soy cachaciento por naturaleza). Quedé en posición casi fetal, tosiendo, llorando y soltando alaridos incomprensibles, mientras ajustaba los esfínteres para evitar cualquier desgracia... Quería hablar y no me salía una sola palabra completa, solo pujaba y reía neuróticamente como un orate con Red Bull. Mi esposa y el argentino me hacían preguntas preocupados, pero yo levantaba la cabeza y veía la cara de Doróty tan inocente sin sospecha alguna de lo que se le venía encima, que sentía que el mundo se iba a acabar en pocos segundos y los cuatro nos iríamos a la misma mierda... El trencito loco del Colorado, mientras tanto, trepó y trepó la montaña y cuando llegó a la cima se "descacanó" como por un tubo, casi en caída libre, sin dejar de dar curvas y hacer piruetas, saltando sobre los rieles como si se fuera a despeñar buscando la vertical. Me dolían las manos por agarrarme tan fuerte y la cabeza me daba botes de un lado al otro como si fuera un árbitro de pin-pón, la espalda me sonaba como matraca y...y ...la pobre Doróty, empezó a gritar con toda su alma argentina y se quedó en el intento; parecía esos muñecos que usa la BMW para simular accidentes, en pleno accidente... Al final de la vía el trencito de marras paró de golpe. Pude ver cómo se le saltaban los globos oculares a la pobre Doróty y se le torcía la dentadura postiza... Mientras su marido la abrazaba con todo el cariño que aun le podía quedar después de veinticinco años de casado, Doróty me lanzó una mirada entre amarga y lastimera y abriendo lentamente un costado de su boca, cual Pérez de Cuellar en la ONU, me dijo dulcemente: "Hiiijo de la re-mil puta que te re-mil parió... a tí, al cabrón Disney y a toda su maldita familia de muñecos maricas, maldito asesino sicópata, retorcido de mierda, ojalá y te quemes en el quinto infierno por los dos lados y te pudras por toda la eternidad en la inmundicia de la..". Seguían como cuatro versículos más pero mejor los dejo ahí no más porque son un poquito "fuera de contexto", y no quiero más problemas con la Iglesia. C'est la vie!... Siempre he tenido dificultad para conservar a los amigos, por esas cosas del destino...
G. Mickeymouse
Copy rigths FII UNMSM 2007
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jueves, julio 26, 2007

CRÓNICAS ILEGALES 25: Disculpe, es que estoy mascando un chicle... By Gino Winter



CRÓNICAS ILEGALES 25: Disculpe, es que estoy mascando un chicle...


By Gino Winter



La infantil costumbre de mascar chicle (Chewing gum o goma de mascar) se me quitó muy temprano, a los diez años de edad, cuando el Dr. Franklin Portales, excelente profesor de Literatura del primer año de secundaria de Labarthe High School, señaló con el dedo a un pobre alumno mientras ordenaba fríamente: "Un apanado a ese rumiante que está mascando chicle"... No había terminado de hablar, cuando ya los cuarenta alumnos restantes estaban encima del pobre Ortiz, pateándole los pulmones, picándole los ojos, machacándole la cabeza a librazos, algunos hasta con el canto del "pionner" cuyas clavijas se le incustraban en el cuero cabelludo, más incontables puñetazos y un codazo en la nuca de yapa... (Felizmente acababan de requizar las armas)... Muchos escupieron su chicle, yo... me lo tragué de golpe para que no quedara huella incriminatoria, rogándo que no se me pegue en el estómago como decían mis tías, entre otras fábulas, como la de terminar con un globito en el fundillo... La teoría del Dr. Portales era que la saliba producida por la masticación produce una secreción de los ácidos estomacales para atacar la comida apenas cae al estómago y así continuar el proceso digestivo. Pero cuando se mastica chicle, no cae ningún alimento, lo cual hace que los ácidos perjudiquen al estómago vacío. Esto aun es un misterio para mi, como también lo fue el material del que estaban hechos los benditos chicles: Me dijeron que se hacían con llantas viejas, plásticos reciclados, elásticos de calzones fallados, toallas higiénicas descartadas, y hasta de condones usados. Felizmente la verdad es otra...


La goma de mascar o chicle (del nahuatl chictli) es un polímero que se extrae de la savia del árbol Manilkara Zapota o Chicozapote, que los indios americanos, (especialmente en Centroamérica) utilizaban para mascar por su sabor dulce y aromático. Actualmente la base de este polímero natural está siendo reemplazada por un plástico neutro derivado del petróleo: el acetato polivinilico.

El presidente mexicano Antonio López de Santa Anna, al ser depuesto por Benito Juárez, se exilió en New York, USA, asegurándose de llevar consigo un cargamento de chicle natural al cual era muy aficionado. Su amigo, el industrial Thomas Adams, lo industrializó y comercializó como sustituto de la parafina que se mascaba por ese entonces, dando origen a la Adams New York Chewing Gum Company.

Acá en USA, la gente se la pasa mascando chicles de la manera más ridícula y huachafa. Parece que hay la creencia entre los latinos que esto los hace más gringos y así se la pasan mascando sus complejos con la boca abierta, enseñandote sus mugrosas amigdalas y a veces hasta el píloro, con una serie de sonidos impresentables y hasta haciendo globitos y reventándolos una y otra vez, como si estuvieran en la cazuela (asientos económicos) del show de Hola Yola! o de Nubeluz en alguna plaza de Huachipa... Y todavía lo hacen en tu cara pelada, sin escrúpulos, tratando ellos de poner cara de vaquero de Marlboro y ellas de Marilyn Monroe a la oxigenta. Los más achorados demuestran su elegancia mascando "de costadito" para que se aprecie sus dientes de oro, el cual reluce más entre el sarro... Te atienden mascando en las ventanillas y por supuesto no les entiendes ni mierda y encima se enojan, pero no botan el chicle, es realmente mortificante, como los atorrantes que te llaman por teléfono mientras comen y te hacen sentir que una piara de cerdos está masticando en tu oreja... En una iglesia bautista una pareja de esposos dio su testimonio desde el altar mascando chicle, fue realmente insoportable. Imagínense, dando un discurso mientras se masca chicle! No basta ser maleducado sino también idiota... Recuerdo la historia de un pobre hombre que enfermó gravemente del esófago y el médico le indicó que tendría que alimentarse extrictamente por vía rectal. Así que todos sus alimentos se los licuaban y se los metían contra el tráfico con una lavativa o enema. A los seis meses de iniciado el tratamiento el doctor lo encontró al otro lado de la calle contoneando el trasero como una vedette estriptisera del Club Embasy, suscitándose el siguiente diálogo:

- Señor Johnson, qué remordimiento me da, hace tres meses que debí haberle retirado el tratamiento rectal, por mi culpa usted se ha vuelto gay!!!


- Qué gay ni qué ocho cuartos doctor, lo que pasa es que estoy masticando un chicle...

G. Adams
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sábado, junio 02, 2007

CRÓNICAS ILEGALES 24: El Baile de los que Sobran... ... By Gino Winter

CRÓNICAS ILEGALES 24: El Baile de los que Sobran.
By Gino Winter


Llegué por enésima vez al Aeropuerto Internacional de Miami, pero esta vez un inesperado comité de recepción, compuesto por policías de migraciones de origen latino, me esperaba. Tenían una lista con mi nombre y el de otros tantos galifardos que como yo somos habitués, consuetudinarios, "caseritos" de los aeropuertos de este país. Nos separaron como en La Lista de Schindler, y nos condujeron a una salita que tenía tres ventanillas de atención con sus respectivos agentes malcriados y teatreros, jugando al policía malo, con poses de interrogador psicológico de las películas clase B de los años veinte... En fin, diría que estaban haciendo el más completo ridículo si no fuera porque la mayoría de latinos que me acompañaban confesaron, en menos de lo que se persigna un cura loco, que sus intenciones eran trabajar aquí unos meses y hasta quedarse para siempre en este nuevo valley of tears... Me tocó el turno y fui inmediatamente conminado por una pareja de policias que trabajaban en estéreo: uno era blanco con aspecto de balsero cubano y el otro un african-american (un negro, tanta vaina!) que más parecía merenguero dominicano en Inglés. Me preguntaban ambos a la vez, subiendo el volumen, sobre qué hacía allí, a qué había ido, etc. Si a uno le respondía en forma afirmativa, el otro recogía mi respuesta para su pregunta que aun no había contestado y empesaba a achacarme una serie de acusaciones contra las leyes de inmigración, la constitución USA, la tuta enmienda no se qué número, la muerte de Kennedy y la fellatio de Clinton... Yo los miraba con los mismos ojos que puse cuando mi secretaria me dijo que estaba embarazada y luego entré en el mismo nivel de ondas gamma que cuando recordé que ya me había hecho la vasectomía, es decir, mientras estos pobres agentes de aduana sudaban y se agitaban como strippers rengos , yo estaba en una especie de Nirvana, más sereno que Michael Corleone cuando le dijo a su mujer que él no era El Padrino... Les pregunté por qué me trataban tan mal o más bien "intentaban" tratarme tan mal y me respondieron que todos los culpables se quejaban de lo mismo... Y así durante más de media hora fui contestando estupidez y media acerca de mi origen, mi vocacón de escritor, mi nueva novela (y la única), mi retiro del mundo financiero, mi familia poderosa persegida por el nuevo gobierno, mi abuelo bombero y mi tía paracaidista, en fin, hasta les aposté que los Winter tenían más años en los Estados Unidos (ver registros del Mayflower) que los Pedreros y que los Ortega, que es así como se apellidaban los huachafos estos, que se juraban anglosajones sin mirarse antes al espejo... Parece que les dolió en su torcido amor propio, pues me retaron a que les enseñe todo lo que traía en mi billetera. Les dije que no tenía por que hacerlo sin un fiscal al lado, pero que igual se la daba para que vieran que estaban perdiendo su "valioso" tiempo conmigo. Encontraron unos cuantos dólares y mis tres tarjetas Platinum de diferentes bancos y mi vieja licencia de manejo de Florida. Me dijeron que esos eran síntomas de que tenía cuentas en USA, por lo tanto estaba residiendo y trabajando ahí (es todo lo que pudieron colegir con su IQ de policía uniformado: hace poco un postulante a policía enjuició a la institución por haberlo rechazado "por ser demasiado inteligente para la profesión")... Felices, sudorosos y con mirada de "ya te jodí" me escoltaron hasta otro salón más grande y más custodiado, en donde casi cien extranjeros de las más remotas nacionalidades (no sé que hacían hasta británicos allí) se mataban demostrando que sólo eran turistas de paso. Me tuvieron detenido varias horas, interrogándome cada cierto tiempo diferentes agentes con los mismos resultados, incluisve les dije que si encontraban alguna cuenta a mi nombre en cualquier lugar de USA, les regalaba el saldo o lo donaba a la Escuela de Agentes de Migraciones. Me entretuve examinando rostros extraños y practicando mi esforzado Inglés con australianos, escoceces y algunos asíaticos, e intercambié algunas frases en Italiano con dos lindas napolitanas de media tonelada cada una. Cuando pedí ir al baño, me facilitaron uno que tenía un cepo y argollas para los grilletes; no sé si sólo sería escenografía, pero a los que entraron conmigo se les suspendió el flujo... Ya cansado y mortificado por la larga espera, aunque entretenido por esta nueva rutina de entrevistas y por la variada fauna que se movía a mi alrededor (entre ellas, algunas bellezas europeas más hermosas que toda la Polinesia) entrelacé mis manos y le pedí a Dios, con todo respeto por supuesto, que se buscara otro Job porque lo que es yo, paciencia, lo que se dice paciencia, nunca tuve y que por favor me permitiera ver a mis hijos que se estaban disecando en la sala de espera del aeropuerto, seguramente preocupados por mí. Esa fue una de las pocas veces que realmente sentí que Dios me escuchaba, porque no bien terminé mi inconexa oración, fui llamado a una oficina en donde el jefe de turno y dos nuevos y extremadamente amables agentes, me pidieron disculpas en dos idiomas, me dieron la bienvenida a los Estados Unidos de Norteamérica, me escoltaron hasta la salida y me devolvieron mis tarjetas Platinum sin siquiera preguntarme por qué andaba con tarjetas vencidas y anuladas en la billetera...

G.Pionner

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martes, febrero 13, 2007

CRÓNICAS ILEGALES 23: Hey Birmingham, God is black...!!! By Gino Winter


CRÓNICAS ILEGALES 23: Hey Birmingham, God is black...!!!
By Gino Winter

Estaba de paso por Birmingham, Alabama, USA, uno de los últimos bastiones del racismo durante la administración Kennedy, donde su reelecto gobernador, George C. Wallace se opuso a viva fuerza a la ley anti-segregacionista. Pregunté al portero del hotel en donde me alojaba dónde había un Wal-Mart para comprar algunas vituallas, y me dibujó un croquis que parecía un mapa del tesoro. Me mandó dos millas hacia el Este y salí con la idea de tomar un taxi, pero vi que justo al frente, a menos de dos cuadras, había uno de estos establecimientos, así que me encaminé hacia la entrada. Tenía algunos problemas para entender el Inglés hablado y sobre todo el de esta ciudad, pues mucha gente hablaba con la boca apenas abierta y los dientes apretados, como "Murmullos" ("Mumbles"), uno de los bandidos de Dick Tracy,... A pesar de la corrección de la gente, no sentía la amabilidad de otras ciudades, así que no me sorprendió cuando cojí un coche de compras y un afro-american casi me lo arranchó, mirándome con cierta dureza... Dentro de la tienda sentí que me chocaban el coche y recibí algunas miradas mal encaradas y hasta desafiantes, ya empezaba a sentirme algo incómodo, hasta que me acerqué a una cajera y le pregunté dónde conseguir medias de tennis, para caminar con zapatillas, pues tenis, lo que se dice tenis, no recuerdo haberlo jugado en mi cánida vida... La cajera me dio las indicaciones, pero me preguntó a su vez qué rayos hacía en una tienda de clientela cien por ciento negra... No podía creerlo , ad portas del siglo XXI, segregación racial en el país de las libertades! Miré hacia todos lados y advertí que era el único cubito de hielo en ese mar de Coca Cola y la verdad es que lo único que se me ocurrió fue hablar Español y hacerme el sueco (suena raro)... Terminé mis compras sin más contratiempos y me zambullí en el primer taxi que pasó, pues aluciné que la "barra sur" me estaba siguiendo. El taxista, un red neck que había parado a inflar un neumático, se sorprendió de verme allí y me contó que de cada tres negros uno está en la cárcel y otro ha estado anteriormente por lo menos una vez; que la mitad de la población penal USA es negra, siendo los negros sólo el 10% del país, que los negros... en fin, me sentí como un pirata holandés del siglo XVIII en Sudáfrica y entendí por qué el porter me envió a otro Wal-Mart. Recordé a mis amigos negros de Los Barrios Altos y de La Victoria y las broncas y trompeaderas antes de que me acepten en el equipo de fútbol y de que nos hiciéramos entrañables y me sentí un poco desorientado. Hace algunos meses me enteré de la nueva teoría de la evolución humana, basada en el estudio del ADN mitocondrial (ver Nuestros antepasados negros y nuestra madre africana, en http://www.ensayossinlogicos.blogspot.com/) que asegura que el primer ser humano u Homo sapiens sapiens, nació en África y habitó entre Etiopía y Kenya, esparciéndose por Asia y Europa y de allí a los demás continentes, mutando, en el trayecto de miles de años, sus características físicas según se iba adaptando a las condiciones de supervivencia de su habitat. Así pues Voltaire, Nietzche, Hitler, Göering, Hiroito, Mao, Ho Chi Min, Caballo Loco, Darwin, Bush y el mismo infame de G. Wallace, tuvieron en su árbol genealógico no sólo cuadrumanos, sino también tatarabuelos color teléfono de comisaría antigua y pelo de rascaollas... Esto en cuanto a evolucionismo, pero interpolando con la teoría creacionista divina y remontándonos a la Santa Biblia, específicamente en el libro del Génesis, capítulo 1, versículos 26 y 27: "Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza..." podríamos colegir que Dios es Negro. No es mala la idea, al menos la interpretación de Dios que hace el brillante actor Morgan Freeman en la película "Bruce almighty" ("Todopoderoso") es la mejor interpretación de Dios que he visto en el cine. Por mi parte estaría feliz de encontrarme con un Dios así: inteligente, simpático, bonachón y con un gran sentido del humor, y Todopoderoso claro, qué más se puede pedir, pero qué pasaría con todos los racistas cuando lleguen a su presencia:

Dios: - Dime Adolfito, así que los negros somos brutos?

Hitler: - Je, je...eh...una bromita nazi Diosito, me la contó el malulo de Mussolini...

Dios: - Así que el sobaco nos apesta a zorrillo descompuesto...?

Hitler: - Eh..e..eeese chismoso de Goebbels, siempre con sus ocurrencias de mal gusto...

Imagínense a todos esos cabeza-rapadas condenados a pasar la eternidad como desodorantes Mum "bolita mágica" (roll-on) o a los pobres nazis llegando al cielo después de Nurenberg, cuando el chismoso de San Pedro le avisa a Jesús: "Oye Jeshu, vamos sacando los bates de baseball para recibir a esos antisemitas que dicen que todos judíos somos una mierda..."

G. Mandela
Copy rigths FII UNMSM Dic’ 2006
The Latinreporter USA
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domingo, diciembre 31, 2006

CRÓNICAS ILEGALES 22: Mekano de frío en Little Rock...!!! By Gino Winter




CRÓNICAS ILEGALES 22: Mekano de frío en Little Rock…!!!
By Gino Winter
Según Einstein el frío no existe, es un sobrenombre que se puso a la ausencia de calor. Otros locos dicen que los cuerpos no tienen calor, tienen energía interna y temperatura, llamando "calor" a la energía que se transfiere desde un cuerpo hacia otro.
A pesar de que las escalas de Kelvin y Rankine consideraban un cero absoluto teórico, la mecánica cuántica considera imposible esta falta de movimiento molecular (Tercera Ley de la Termodinámica). A mayor movimiento molecular (browniano) más calor y viceversa. La falta de movimiento browniano sería el Cero Absoluto y equivale a -273,15º centígrados del sueco Anders Celsius, "Cero K" del escocés William Thomson (Lord Kelvin) ó -459,7º F del alemán Daniel G. Fahrenheit (inventor del termómetro de mercurio).
Estudiar estos fenómenos en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos es una cosa, y otra muy diferente sufrirlos "en vivo y en directo" en Little Rock, Arkansas, USA...:
Pasamos de una mañana soleada, aunque muy fresca, a una noche más helada que poto de pingüino, tan inesperada para nosotros, advenedizos tropicales, que cuando salimos del hotel con dirección al Steak House, no tomamos las previsiones debidas y nos congelamos en línea al borde de la autopista, esperando que dejen de pasar los autos a velocidad diarreica para poder cruzar la pista y guarecernos en el restaurante (el semáforo más cercano estaba a cinco cuadras)... Yo llevaba una excelente casaca de plumas de ganso bebé con capucha (la casaca, no el ganso, ¡ganso!), pero abajo sólo unos pantalones vaqueros (jeans) y unos tennis (zapatillas), así que el frío me empezó a entumecer el dedo gordo y a subir por las canillas, enfriándome las tibias, soldándome las rótulas y encogiéndome el escroto y sus compadres, reduciéndolos a su más mínima expresión... No comprendí para nada a mis compañeros que me decían "Mmme-rrre-cagggg-o -de-frrríiiio", por que si algo tenía yo más cerrado, entumecido y casi petrificado en ese momento era precisamente el asterisco... Sólo el ver a esas pobres víctimas tiritando como epilépticos y tronchados como muestras congeladas de kión (jengibre) me producía una sonrisa maléfica, pero tenía que cerrar la boca de inmediato y tapar mi dentadura con una mano porque el maldito frío se me metía por los colmillos entre los paranasales hasta el occipucio, rajándome la duramadre y amenazando con una meningitis apoplejicante... Era como esas Coca-Colas que te tomas en las cafeterías de los hospitales geriátricos, claro, como los viejos de mierda no toman nada helado porque les zapatea el bofe y catapún murió el payaso, las Coca- Colas se quedan abandonadas en la nevera buscando el cero absoluto, hasta que a un caluroso galifardo se le da por rescatarlas y hacerse el Hara-Kiri criogénico... Logramos cruzar la pista al fin tomando por asalto el local, y nos fuimos de frente hasta la chimenea a calentarnos el orto… Nos agrupamos frente al fuego y nos frotamos las manos hasta que una waitress cachacienta nos informó que todos los gringos de mierda se estaban carcajeando por que la chimenea era más falsa que beso de madrastra... Era de plástico con luces y candela fría de papel que bailaba neumáticamente y calentaba tanto como una limonada frozen (el cambio de temperatura al entrar nos hizo fantasear cual espejismo)... Nos fuimos a sentar llevando a cuestas nuestra vergüenza de provinciano recién bajado... A la salida todos tomaron su taxi, menos el suscrito y otros dos idiotas que envalentonados por el whiskey decidieron desafiar a los elementos y adjuntar un pobre escribidor a su odisea... No habíamos caminado ni un par de cuadras y ya parecíamos tres robots mekanos descachalandrados con corto-circuito en las fuentes voltaicas... No sé si sería por los dos arequipeños que me acompañaban, pero el viento empezó a soplar como si nos tuviera cólera... ¡Miércoles!, eso sí que era frío, a la mierda con Einstein, Lavoisier, Brown, la termodinámica y la mil tuta que los tateó (si me permiten la tuteada).... El punto más cercano de calor era una estación de servicio cuyo rótulo era apenas una tísica luz entre la niebla helada... Nos arrastramos como si trabajáramos en El Regreso de los Muertos Vivientes y logramos entrar al Mini-Market, donde nos prendimos de la cafetera y apenas se me derritió la escarcha de los ojos logré divisar un buzo térmico afranelado, de esos que se usan para adelgazar; lo compré, me metí al baño y me lo puse por dentro quedándome en la tienda hasta sentir un tibio sudor por la columna... Era el último que quedaba; a mis compañeros de aventura les señalé un estante lleno de panties (medias de dama de nylon con calzón) de variados y coquetos colores, lo cual generó arranques del más digno sentimiento nacionalista characato, pues ¡Cómo se me iba a ocurrir ofrecerles semejante infamia a tan ilustres arequipeños, poniendo en duda su hombría!, ¡ah nooo!, preferían congelarse las órcholas y morir con dignidad en el cooler del páramo... No habían avanzado ni veinte metros y regresaron a la tienda temblorosos y suplicantes... Salieron con sendos pares de pizpiretas panties encima, dos rosado-ciclamen y dos lila-verdosos con blonditas amarillo-eléctricas de rumbera afro-latino-caribeña. Los artilugios de marras dieron resultado a medias. Todo el camino me iban rogando que no dijera nunca-nada-a-nadie sobre sus benditas prendas interiores... Por supuesto que les aseguré, jurando por mi honor de caballero templario, que sería una tumba así me torturase la KGB o el Mossad... Llegamos al lobby del hotel, en donde nos esperaba todo el grupo de compañeros preocupados por la demora... Apenas entramos pusimos cara de "aquí no pasa nada"… Miré a todos serenamente y les dije: ¡¡¡Adivinen lo que traen puesto este par de maricones!!!!
G. Mc Kool

Copy Rights: UNMSM FII 2006
Dayly Planet FL USA
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lunes, diciembre 18, 2006

CRÒNICAS ILEGALES 21: Te cansas en Arkansas......By Gino Winter



CRÓNICAS ILEGALES 21: Te cansas en Arkansas…
By Gino Winter
El Little Rock National Airport de Arkansas me hizo acordar, por su tamaño, al antiguo aeropuerto Jorge Chávez de Lima. Claro que la capital de Arkansas tenía sólo algo más de cincuenta mil habitantes, mientras que en Lima teníamos las mismas facilidades para ocho millones de galifardos. En esta ciudad nació el entonces presiente Bill Clinton, por lo cual teníamos que soportar su imagen hasta en las cucharitas de té (literalmente). Arkansas (se pronuncia Árkansa), en el Centro-Sud-Este de USA, es un estado minero, industrial y agropecuario, es el primer productor de arroz y tiene el 40% de su territorio ocupado por granjas, lo que lo convierte en el Rey del Pollo en USA. Mark Twain escribió mucho sobre estas tierras del Mississippi, sobre todo las famosas Aventuras de Huckleberry Finn.
Nos hospedamos en el hotel de cuatro estrellas que la compañía de Software All Tel tenía cerca de su centro de entrenamiento, evitando pasar por el Down Town de la ciudad, donde unos negrazos, perdón, afroamericanazos, estaban haciendo disturbios en una manifestación antirracista. Cuando mi profesora de primaria me obligaba a decirles morenos o mulatos, mis amigos negros de Barrios Altos me decían que me deje de mariconadas, que ellos eran negros, a mucha honra; pero por estos lares a los muchachos color teléfono no les gusta la palabrita y se la saben en varios idiomas, así que mucho cuidado, que fácil pasan los dos metros de altura…
Fuimos un grupo a almorzar al Maccarroni’s Grill y al terminar nos dimos cuenta de que el hotel quedaba a menos de un kilómetro de distancia, así que aprovechando la resolana y la brisa fresca, decidimos caminar, llegando hasta el final de una explanada en donde se suponía que habría una escalera para bajar hasta la vereda…Lamentablemente sólo había un terraplén de maleza y el loco Moyano, el elegante gerente de organización a quien le decíamos Bruce Willis (duro de matar, por los tres by passes que le habían hecho en el corazón y seguía vivo), empezó a maldecir al de la idea y sugirió regresar por las cinco cuadras recorridas y tomar un taxi remisse, como haría cualquier ejecutivo decente en vez de estar jugando al guanaco… Les pedí que me dejen hacer la prueba, ya que me sentía agilito por los kilos recientemente perdidos, y bajé corriendo sin parar hasta la vereda, despertando el espíritu aventurero del grupo, que fue bajando la cuesta uno por uno. Sólo quedaba Moyano, enfundado en su impecable Ermenegildo Zegna azul, camisa Staford, corbata Hermes de seda con pisa-corbata de oro haciendo juego con sus gemelos y pitillera, todo rematando con un finísimo impermeable de piloto de Air France … Moyano se armó de valor y a pesar de sus casi setenta años empezó a bajar la cuesta, pero por tratar de hacerlo con elegancia, cayó rodando los veinte metros hasta que terminó al borde de la pista, abrazado a la base de un poste de luz y señalando su prótesis dental que luego rescataramos del medio de la pista y se la colocó como casete sin siquiera limpiarla por el apuro… Nunca escuché mentar la madre de tantas maneras diferentes… Empezamos a creerle a Moyano cuando decía que su infancia había transcurrido en La Punta, en el colegio Dos de Mayo del Callao…
El lugar sirvió de referencia para todos los peruanos que querían ir a los restaurantes de la zona; desde ese día fue conocido como “Bajada Moyano”. Esa noche nos fuimos “a comer un cadáver” –como decía BW- al Steak House, pero Moyano no salió de su habitación… sólo salía un olor a frotación Charcott con árnica y un apenas perceptible quejido lastimero...
G. Clintonis
Copy rigths FII UNMSM Dic’ 2006
The Latinreporter USA
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jueves, noviembre 16, 2006

CRÓNICAS ILEGALES 20: Goldengateando en San Francisco... ... ...By Gino Winter

CRÓNICAS ILEGALES 20: Goldengateando en San Francisco…
By Gino Winter
Mismo déjà vu, cuando llegué a San Francisco me pareció que ya había estado allí, no sólo por su clima similar al de Lima, sino que al mirar la estupenda bahía, el hermoso Golden Gate Bridge, la prisión de Alcatraz Island, el edificio Transamerica Pyramid, la serpenteante Lombard Street y el pintoresco Cable Car , recordé los cuchocientos episodios de “Las Calles de San Francisco” en los que Michael Douglas las recorría disparando a diestra y siniestra y matándome de celos porque mi enamorada en la primaria estaba más templada de Michael que de mí: tenía su foto en todos sus cuadernos, en su carterita y sobre su velador y la mía junto a su bacinica.
Éramos seis ejecutivos en plan de trabajo. Alquilamos una van y nos fuimos dando tumbos sobre las lomas de la ciudad cruzando el Golden Gate camino a San Rafael. Veníamos maltratados por el viaje, muertos de hambre y sin afeitar. Paramos en el primer restaurante italiano del camino y salimos de la van como una tromba de desesperadas huestes famélicas, con tal aspecto que la gente en el restaurante se sobresaltó y un viejito que salía con su bolsita “for to go” levantó las manos y se pegó a la pared… cuando nos vieron sentarnos y pedir el menú con educación, soltaron un suspiro de alivio, mostrando sus perfectas dentaduras norteamericanas. Fue la primera vez que probé el pan de San Francisco, suave pero consistente, de obscura y crocante corteza y un punto exacto de sabor. Antes de cruzar el famoso puente, divisamos una linda plazuelita con la bandera peruana y seguimos nuestro viaje por Bahía Tiburón y Sauzalito, lindo pueblito pesquero old fashioned donde regresamos de noche para saborear sus famosas langostas y su pez espada. Llegamos al Embassy Suites Hotel de San Rafael luego de una hora y nos acercamos al counter para el correspondiente check in. Era el primer viaje de mi amigo Cachín, quien por no hablar ni pizca de inglés, iba pegado a mí, más asustado que el pájaro Uyuyui cuando aterriza entre los cactus (tiene los testículos gigantes, el pájaro digo)… La station hostes me preguntó si queríamos la habitación con una cama king size, o dos twins y al decirle king size nos dio una sola habitación para los dos, por lo cual tuve que aclararle que necesitábamos una habitación para cada uno, pero ella me porfiaba que no me preocupase, que en San Francisco era perfectamente normal una pareja gay en una suite matrimonial (se dice que un 30% de su población es gay). Cachín me preguntaba insistente qué pasaba y al enterarse se me despegó de un salto y con voz de estibador espetó: “¡que se dejen…que se dejen…que se dejen de vainas carajo, o les rompo el kiosco!”
Aclarado el impasse recibimos sendas habitaciones y caímos rendidos hasta la mañana siguiente en que cinco de nosotros nos encontramos temprano en el lobby para telefonear fregando a Cachín que no salía de su habitación, en la cual no pudo dormir por el stress del viaje:
- Hello mister Landa, do you want to take your breakfast in your room or in the brunch garden?
- Eeeetee...yo..no habla...no habla…e…“espanich” (sic)…más tarde amigos “maifren” llama por “plis” yo banco….
- ¡Apúrate webón que se enfría…!
Viajamos hacia el Silicon Valley con el fin de comprar un sistema de scoring y recibir el training correspondiente, pero nos alcanzó el tiempo para ir al Napa Valley y probar los mejores vinos de California. Cachín, experto en vinos y completamente laico en quesos, se empujó medio kilo de blue cheese, del más fuerte, sin pan, a pesar de las advertencias de que le rajaría la lengua. Luego del almuerzo al aire libre y al notarlo extrañamente callado, le preguntamos:
- Cachín ¿tutto bene?
- Unjwblonomenlaenga…
Regresando al Down Town, tomamos el Cable-car, un lindo tranvía sin motor, que circula gracias a un cable de acero que recorre la ciudad movido por un motor estacionario desde su casa matriz; un brazo mecánico que cuelga del tranvía a manera de guasamaya, entra a la angosta zanja en medio de los rieles y engancha el cable que corre por debajo de la pista dejándose llevar, cuando quiere parar, el conductor suelta el cable y aplica los frenos; increíble tecnología de hace dos siglos…
Cachín nunca había visto una máquina vendedora, así que cuando vio una que mostraba planos en una pantalla con una propaganda de Pepsi, confundiola con una expendedora de sodas, metió una moneda por una ranura y se agachó a esperar su lata poniendo las manos en el tubo de ventilación al ras del piso. Cachín era desgarbado y más pálido que teta de monja y usaba una guayabera blanca que le quedaba como bandera, se paraba y se agachaba tratando de obtener su gaseosa. La gente comenzó a arremolinarse confundiéndolo con uno de los mimos de la ciudad. Su socio, el gordo Quentin Lazo, había cogido una plaga de traqueitis y cada vez que se agitaba, como que se le cerraba la glotis y se ponía morado... casi se nos muere al no poder aguantarse la risa, su secretaria creía que se había atragantado por tragón y le reventaba los pulmones a manazos para que escupa, mientras el gordo movía su dedito índice indicando que no, que lo dejara solo para relajarse, pero la Chata era terca y ¡zuácate! que le daba al gordo con salto incluido y con vuelo, ¡fuá mierda! ¡Aaaaggg!. Hasta que por fin pudo escaparse el pobre gordito…
Cachín ya estaba en la boutique de Beneton comprando ropa para sus hijos. Le preguntó a la cajera si tenía “una bolsita para meter la faldita que le había comprado a su hijita”. La gringa no hablaba Español y no le entendía ni papa, entonces Robustelli, un ingeniero italiano que nos acompañaba, le dijo en su “bachichinglich”: ”He saide iff iou coulde give hime a little bage to pute the little skirte inside, please”, la gringa respondió “Oh, sure!” a lo que Cachín aclaró : “No, no, no, el short no, sólo quiero la bolsita para meter la faldita…”. Salimos a la calle para reírnos sin ofender a Cachín y para que el gordo Q.Lazo trate de recuperar el aire que la traqueitis le birlaba peligrosamente, no sin antes mirar para atrás por si se aparecía la Chata y ¡rájale!, que le daba al gordo como a campana de bombero…
G. Malpaso
Copy rights Dayly Planet, SF USA
FII UNMSM, Dic’2006

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jueves, octubre 19, 2006

CRÓNICAS ILEGALES 19: Lobo-Hombre en Perú.


CRÓNICAS ILEGALES 19: Lobo-Hombre en Perú.

By Gino Winter

Haber conocido algunos países y culturas diferentes, tener dedo y medio de frente en una tierra de ciegos en donde el tuerto es rey y haber sobrevivido a luctuosos sucesos en estos últimos años, podrían dejarte en equilibrio inestable entre el resentimiento social, la misoginia y la misantropía.
Ser un resentido social no me preocupa: formaría parte (¡al fin!) de una mayoría.

Y si Nietzche o Schopenhauer hubiesen tenido las amigas que yo tengo no se hubieran convertido en misóginos (aunque confieso que leí con deleite "No sé si casarme o comprarme un perro").

Pero al ver en Universal Channel al Dr. Gregory House, recordé mi admiración por grandes misántropos como Enmanuel Kant ("De la naturaleza tortuosa de la humanidad ninguna cosa recta se puede esperar"), Quevedo, Swift, Becket, W.S. Gilbert ("Odio a mis congéneres"), Pío Baroja o el mismo Schopenhauer ("La existencia humana debe ser una especie de error"). Todo se resume en la frase filosófica "Mientras más gente conozco, más quiero a mi perro" .
La verdad es que a veces, después de hacer un recorrido por mi Lima querida (a lo Michael Douglas en "Un día de furia" o Falling Down) , regreso a casa con el ánimo necesario para actuar la escena de "La Hora 25" (The 25th Hour), en dónde el extraordinario Eduard Norton realiza una catarsis espetándole al espejo sus odios más recónditos.
A veces sueño que esa cercana misantropía se convierte en licantropía y salgo a recorrer la noche como Denis luego de ser mordido por el Mago de Siam, pero invertido. Digo "invertido" no por que me haya vuelto marica, sino porque la novela de Boris Vian, "El Lobo-Hombre" (Le Loup-garou), trata de un lobo que se convierte en hombre mientras que en mi sueño feliz soy un hombre que se convierte en lobo y sale a degollar a cuanta bestia bípeda encuentre en su camino: A los degenerados que orinan en la calle, a todos los asquerosos que la ensucian, a los imbéciles que arremeten a bocinazos contra los autos que ya están circulando por las rotondas sin saber que estos ùltimos tienen la preferencia, a los camarógrafos y editores de la TV que anuncian a "la chica de la semana" y nos pasan una serie de imágenes caleidoscópicas ametralladas dejándote al final como si hubieras visto "Les Mademoiselles de Avignon" de Picasso porque no pudieron dejar tranquila la cámara el tiempo suficiente para saber de quién se trataba toda esa superposición de nalgas, tetas y peluca que se contonean al ritmo del Reggaetón..., a los gerentuchos y funcionarios huachafos (cursis) que te hacen esperar sólo para sentirse importantes en su propia mediocridad, a los policías que te tocan la ventana del carro con su pistola de noche en la playa, para venderte boletos de una rifa caduca, a los artistas plásticos que siempre están en "busqueda" y no encuentran ni mierda, a los actores y directores que utilizan dos horas para explicar con mil muecas lo que sentía un personaje que aparece tres segundos en la obra, a los escritores con sus estúpidos demonios, a los cucufatos que todo lo ven demoníaco (hasta el vino "Casillero del Diablo", o "La Diablada del Titicaca"), a los cretinos que insisten en una reunión y ni se aparecen ni avisan ni llaman para disculparse, a los envidiosos que siempre te dicen que no se puede, a los tarados que contestan el celular en plena función de teatro o a grito pelado en el restaurante o te lo ponen sobre la mesa en pleno almuerzo como si trabajaras en su oficina, a los anormales que llegan de madrugada y en vez de bajarse y tocar el timbre sueltan los bocinazos despertando a todo el barrio, a los pobres diablos que se cuadran en la zona para minusválidos sin serlo, a los gusanos que mastican con la boca abierta, a los mediocres empleados públicos que imaginan que te hacen un favor al atenderte, como si no les pagaran por hacerlo, a los libretistas de los programas cómicos de la TV que sin golpes y mariconadas se mueren de hambre, a los comentaristas deportivos que son más malos que el fútbol peruano (hay un bigotón que es un soporífero que encima ataca al hígado), a todos los inmundos habitantes de esa cloaca llamada Poder Judicial, donde jueces fronterizos y motosos te destrozan la vida por un par de monedas, a los candelejones que velan por los derechos humanos de los delincuentes en detrimento de las víctimas, a los ridículos que hablan de sí mismos en tercera persona o en plural, a los ilusos que usan alarmas en sus autos que suenan todo el día y no sirven para nada, salvo para joderte la vida,.. Y no sigo para no terminar como en el viejo cuento del iracundo sujeto que ingresa arrebatado a un consultorio médico y se suscita el siguiente diálogo:
_ Doctor: ODIO A MI SUEGRA, A MIS PADRES, A MI ESPOSA Y A TODA MI FAMILIA, ODIO A MIS VECINOS, A MI JEFE, A MI SECRETARIA Y A TODOS MIS AMIGOS, ODIO A SUS ENFERMERAS, ODIO SU CONSULTORIO y por último LO ODIO A USTED.!!!
_ Oiga: ¿Y por qué me dice usted todo eso?
_ ¿Cómo, acaso no es usted el doctor del ODIO?
_ Yo soy el doctor del OÍDO, IMBÉCIL, DEL O-Í-DO...


G. Vinegar


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miércoles, septiembre 13, 2006

CRÓNICAS ILEGALES 18: Humuhumunukunukuapua'a


CRÓNICAS ILEGALES 18: Humuhumunukunukuapua'a...
By Gino Winter
Todavía en Lima-Perú, preparándome para el exilio, saboreaba un exquisito sanwich de chicharrón con camote frito en el Kio's, cuando de pronto me pareció escuchar, dentro de un comercial televisivo de Fanta, la palabra hawaiiana: "Humuhumu-nukunuku-apua'a"... Recordé con nostalgia mi llegada a Honolulú en la Isla de O'ahu (gracias al millaje de mi añorada Goldcard) y las horas que pasé en el aeropuerto internacional John Rodgers, tratando de encontrar en los servicios turísticos un hotel que me cobrara menos de trescientos dólares la noche. Un agente de turismo, sorprendido porque en sus diez años en la isla recién veía un peruano, me aconsejó tomar uno o dos días que quedaban libres y en remate, entre periodos de hospedaje de treinta o más días que tomaban personas con mayor capacidad económica, en los mejores hoteles Resorts de la isla. Así me pasé la primera semana mudando cada uno o dos días de habitación o de hotel, lo cual me ahorró doscientos dólares diarios pero me dejó paranoico. Cuando ya me estaba cansando de hacerla de gitano, conseguí una habitación por menos de cien dólares la noche, incluyendo desayuno con fruta, muffins, pastelitos, panes y el extraordinario café gourmet Kona, disponible en dieciséis sabores humeantes, entre ellos mi favorito: tostado con nueces de Macadamia. Fue en el hotel Diamond Head (cabeza de diamante), cerca del volcán apagado del mismo nombre. Creo que estaba subvencionado, pues el ingreso estaba restringido a los participantes de un torneo internacional de Bodyboard (Morey), por lo cual tuve que presentarme como subcampeón peruano de dicho deporte y coronar campeón instantáneo a Juanjo, un amigo peruano que estaba en las mismas condiciones y que había olvidado su lamentable Inglés del ICPNA de la avenida Emancipación. Él se enteró al día siguiente cuando le preguntaron por nuestras tablas y tuvimos que decirles que llegarían en otro vuelo. Inmediatamente, dos amables japonesitas pusieron a nuestra disposición sendas tablas hawaiianas y equipos ad-hoc indicándonos el camino hacia la terraza del hotel que estaba metida en el mar, al final de Waikiki, donde los campeones de diferentes países estaban jugando peligrosamente con las olas. Yo nunca me había subido a uno de aquellos trastos y mi compatriota apenas podía hacer "el perrito cojo" y había dejado de hacer "el muertito" porque casi le sale de verdad. Pudimos sacarles la vuelta y enrrumbar hacia una linda playa nudista al lado del hotel, en donde mi compadre Juanjo se negó a ingresar, esgrimiendo su extraña formación agnosticopusdeica y llevándome de facto hacia una playa continua, igual de espectacular, en donde tendimos nuestras toallas de Gamarra. Mientras Juanjo estudiaba su voluminoso tomo de Macroeconomía del Post Grado de la Universidad el Pacífico (debe haber sido el primero y único libro de ese tipo que conocieron las arenas de las playas hawaiianas) yo me entretenía echándome bronceador y mirando las tangas internacionales que pululaban entre las parrillas, duchas y las orillas de la playa. Mis dotes de observador (fijón) hicieron que me percate de que la playa estaba llena exclusivamente de parejas del mismo sexo, (femeninas y masculinas pero con truco) por lo cual hice un esfuerzo por no reírme y le dije a Juanjo que mejor se arrimara un poquito porque en esa playa gay a la que me había llevado, se estaba corriendo la voz de que eramos pareja y había un noticiero filmando... Juanjo se paró de un salto poniendo ojos de lechuza psicodélica, se cubrió las tetillas con la toalla y salió despavorido hacia la avenida Kalakaua, entre silbidos y besitos volados de la distinguida concurrencia... Terminamos en la playa del Hilton Hotel, con un Mauna Loa en la mano (Piña entera con licores exóticos, jugos y fuego) viendo desde un chaise long cómo filmaban un capítulo de Bay Watch Hawaii, con todas las mamacitas que salían por la Tv, en vivo y en directo (sufran), al compás de un ukelele, es decir: el paraíso en medio del mar más bello e inmenso... Luego de recorrer durante doce dias en el bus-tranvía los tres circuitos de la isla: Museos, playas y centros comerciales, y de unas visitas obligadas a Pearl Harbor y a la hermosa isla de Maui, con paseo en avión y en submarino incluídos, terminamos en el Centro Cultural Polinesio, donde luego de apreciar las diferentes danzas y costumbres de las diferentes islas de la Melanesia, la Micronesia y barrios afines, tomarnos fotos con las mejores bailarinas de hula- hula de la isla de Tonga y saborear un riquísimo Luau, entramos a una especie de callejón en donde un luchador autóctono hawaiiano de dos metros de altura y más de doscientos kilos de peso sin contar la lanza, nos enseñó todo lo que se podía hacer con los cocos: Combustible, fuego, leche, masa comestible, ropa y la popular "agüita de coco".
Al terminar enseñó a la concurrencia la foto de un pez exótico y nos explicó que era algo así como la mascota oficial del Aloha State (así le dicen los gringos a Hawaii) y algo sagrado para los hawaiianos; luego se atravezó en la puerta y dijo que repetiría tres veces el nombre nativo del bendito Rhinecanthus rectangulus (nombre científico del vulgarmente conocido comoTrigger fish o Picasso fish) y que quien no se lo aprendiera y lo pronunciara correctamente en perfecto hawaiiano, no podría salir del corral ese y al que se quedaba al último se lo chifaba... Nunca olvidaré ese triste espectáculo de cincuenta personas repitiendo asustadas y con extraña voz de misionero yugoeslavo: Humuhumu-nukunuku-apua'a... humuhumu-nukunuku-apua'a... humuhumu-nukunuku-apua'a...
G. Cook Kamehameha
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martes, junio 06, 2006

CRÓNICAS ILEGALES 17: País de Coxudos...

CRÓNICAS ILEGALES 17: País de Coxudos…
by Gino Winter
Luego de un inesperado periplo Las Vegas-Houston-Miami-Caracas, arribé nuevamente a mi querido Perú, país de Coxudos.
Los Coxudos terminaron votando por Alan para que no salga Humala, con la misma disposición con que se votó por Toledo para que no salga Alan, así como se votó por Fujimori para que no salga Vargas Llosa y, tal como escuché por televisión, dentro de cinco años terminaremos votando por Humala para que no salga sabe Dios qué nuevo engendro maligno de la ridícula fauna política nacional. ¿Y qué pasó con Lourdes? Otra coxuda que tuvo cuidado de amarrar a su padre para que no ladre, pero gracias a no sé cuál sustancia psicodélica, se le ocurrió enseñar su grácil figura de Caterpillar en la piscina de una residencia asaz burguesa, rodeada de toda la pituquería que normalmente la franelea. ¿Una presidenta necesita saber nadar? Quizás lo necesita tanto como enseñar sus amorfas piernas de papa huayro cuando están listas para hacer chuño. ¿Por qué no se fue a nadar en traje de buzo, en la piscina Virrey Toledo o en la de la G.U.E. Melitón Carvajal, con el Cuerpo de Salvataje de la PNP en vez de los muchachos de Ocean Drive…?
¿Y el coxudo de Humala?…olvidó encerrar a los Locos Adams (su familia) y decirle a Chávez “No me defiendas compadre”…
Entiendo perfectamente el voto hepático y revanchista que llevó a la población autóctona a votar en contra de los “blanquitos” que les han estado metiendo el dedo durante siglos, robándoles “su país” y segregándolos abusivamente por el simple hecho de no querer comportarse como gente…pero… ¿votar por Alan? Eso sí que hiere e inhibe mis sentimientos patrióticos y me impulsa a nacionalizarme mongol, singalés, haitiano o de cualquier banana republic.
Los coxudos que votaron por el resentimiento social y la demagogia nacional-chavista, creyeron que por ser cholos ya estaban salvados. Les faltó dos dedos de frente para saber que cuando empieza la cacería de brujas, el dictador de turno, cual Savonarola, Marat o Robespierre, no para hasta convertir al país en un holocausto polpotiano, dejando a los sobrevivientes en un estado policíaco, carcelario, como en Cockpit de Jerzy Kosinski o la Cuba de Fidel Castro (flor de conchudo).
El comportamiento de los coxudos masoquistas, ilusos, desmemoriados y faltos de información que votaron en primera vuelta por Alan Babá y el Cambio Responsable, sólo puede explicarse mediante el estudio del Síndrome de Estocolmo, término acuñado por el criminólogo sueco Nils Bejerov, al referirse al estado psicológico en el cual la víctima se hace cómplice del secuestrador, desarrollando incluso un amor malsano, como ocurrió durante el robo al banco Kreditbanken, en Norrmalmstorg, Estocolmo, Suecia (Wikipedia).… Por supuesto que no me refiero a los votantes apristas, quienes lo hacen con la ilusión de agarrar alguna ranchería, embajada, prebenda o trabajito…Me dieron arcadas cuando vi la reacción de los asquerosos manifestantes del mitin aprista, cuando Alan hacía la pantomima de exhortarlos a no pedir ningún puesto enseñando el carné de la estrella solitaria. Los sobones se desinflaron y aplaudían como si le estuvieran dando la bienvenida a la suegra; luego se recuperaron cuando corrió la voz de que Alan estaba guiñando un ojo…
Espero que este nuevo Alan, vestido o disfrazado de estadista serio, progresista, maduro y responsable, llegue a ser el mejor presidente del Perú de todos los tiempos, al igual que todos los que le sigan, a ver si así algún día nos va bien ¿no?...
No vaya a repetirse la conocida historia de la viejita que pasaba todos los días, a las cuatro de la madrugada, por el costado del Palacio de Gobierno, revolviendo los tachos de basura con la ilusión de encontrar algún desperdicio comestible para paliar el hambre de sus pobres nietos. La viejita caminaba arrastrando sus piecitos acompasada por el toc-toc que su bastón de palo de escoba hacía al tocar el piso. Alan, entonces presidente, se despertó y salió al balcón y diciéndole:
- Dulce ancianita, ¿por qué no le pone un jebecito a la punta de su bastón para que no ande despertando a la gente a esta hora de la madrugada?
- Jebecito debieron ponerle en la cuestión a tu padre, desgraciado ladrón…respondió la veterana.
G. De la Torre
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miércoles, marzo 29, 2006

CRÓNICAS ILEGALES 16: El viejo truco de la Inversión Hipotecaria


CRÓNICAS ILEGALES 16: El viejo truco de la Inversión Hipotecaria.
By Gino Winter

La mayoría de latinos decentes en USA (y también de gringos, creo) creen que por haber comprado una casa mediante un préstamo hipotecario a treinta años, ya hicieron la gran inversión de su vida. Comentan con orgullo sobre su gran adquisición; al fin poseen un ''activo'' que les da un fuerte respaldo financiero y que además, como la casa ha subido de valor luego de la compra, han ''ganado'' un montón de dólares por lo cual han podido lograr, con gran esfuerzo y sólo por que ellos son personas muy especiales (Dawn Syndrome?), una segunda hipoteca con cuyo préstamo han consolidado todas sus tarjetas de crédito haciendo ''el gran negocio de su vida''. Las tarjetas les quedaron limpias y listas para endeudarlos de nuevo en la primera ''venta de ofertas'' donde acudirán ''para ahorrar plata''.
Como dijo el famoso analista británico, Jack ''El Destripador'': ''Vayamos por partes...''
Lamento informar que una inversión es un bien o propiedad que te genera ingresos netos; pueden ser acciones, bonos, comodities, certificados de depósito o propiedades realengas en alquiler (propias sin hipotecar) o lo que sea que genere rentas netas. Tu casita hipotecada no te genera más que gastos y dolores de cabeza y tendrás que trabajar treina años para pagarlos: cuota del crédito hipotecario, impuestos a la propiedad o patrimonio, impuestos municipales, seguros, luz, agua, guardianía, jardinería, etc.
Yo, de economía sé tanto como Alan García, su asesor Carbonetto y sus ministros fusibles (Saberbein, Bazán, Alva, etc) pero entiendo que ingresos son los billetes que entran a mi billetera y a mis cuentas y gastos o esgresos son los que salen de ellas. Si de parte de mi casita no está entrando nada y más bien está saliendo todo, entonces... qué inversión para bizarra (coxuda). No os parece?
La sonrisa candelejona de oreja a oreja con la que comentabas que ''has ganado'' cincuenta mil dólares por que tu propiedad ''se revalorizó'', pasará a ser una mueca de payaso triste cuando te enteres que sólo se gana en una inversión cuando se ''realiza'' o sea en el momento en que se vende o se hace líquida (se convierte en dinero). Y si tu propiedad subió y la vendes para hacer efectiva tu ganancia, pues fíjate lenteja que las otras propiedades también deben haber subido y para seguir en tu línea tendrás que aplicar tu ganancia para comprar una similar, lo cual te puede salir mucho más caro por los gastos de la transacción y tu ''ganancia'' se convertirá en cochina pérdida.
Claro que también puedes mudarte a una casa más chica y así te quedará un remanente en efectivo que te volverá a dibujar la misma sonrisa cacasena al creer que ahora sí ganaste. Me apena informarte que tampoco has ganado nada, sólo has cambiado espacio y comodidad por un poco de dinero y eso mi estimado no es ganancia, es simple trueque.
Ahora bien, podrías irte a terrenos más remotos y menos elegantes y comprar una casa de igual tamaño pero más barata, con lo cual habrás vuelto a hacer un trueque, esta vez comodidad, esclusividad y tranquilidad por un poco de dólares que te servirán para pagar la gasolina que gastarás en exceso pues lo más seguro es que tu trabajo y los lugares decentes de estudio y esparcimiento, te queden ahora por el cooler del mundo. Además perderás horas de trabajo manejando desde tu nueva locación y ni reclamarle al estado... A llorar al río.
Dirás que la casa será tuya la cabo de treinta años y podrás venderla y hacer con tu plata lo que te de la gana... claro, pero estarás tan viejo que quizás ya ni te acuerdes para qué miércoles querías tener plata y además habrás pagado al banco mucho más del doble de lo que te costó la propiedad (para los bancos sí que es una inversión), que después de treinta años ya estará tan vieja y deteriorada que con suerte valdrá sólo como terreno... Me dirás que quizá su ubicación se vuelva estratégica y te den un cerro de plata por el terreno ... pero, sinceramente, ¿a cuántos suertudos hijos de su madre les pasa eso?
Pero como tú eres Alberto (advertido, vivo), entonces comprarás la casa mediante un crédito para alquilarla y que otro que te la pague. Entonces trata de encontrar a uno más idiota que tú, para que te pague por alquiler un monto mayor a la cuota de la hipoteca, más la provisión para los gastos e impuestos en que incurrirás, las reparaciones (nadie cuida la casa como el dueño) el lucro cesante por los periodos no alquilados (son trienta años, aún cuando no cobras tienes que pagar la hipoteca) y todos los reclamos y hasta juicios en que te verás envuelto como landlord o arrendador (y, si lo encuentras, encima te vas al infierno por abusivo). Una gran amiga de New Jersey, luego de sufrir un shock nervioso por el estrés de pelear con tanto inquilino sinvergüenza, decidió vender los cuatro departamentos que había adquirido por este medio. Lo hizo muy bien, pero su botton line no logró ni el azul ralo. O sea que la pobre se avinagró el hígado, sufriendo durante años, prácticamente gratis.
La del estribo: Olvídate de ese treinta por ciento que ahorras como escudo fiscal (deducciones impositivas tributarias) ya que tendrás que pagar ese otro setenta por ciento que no tendrías que pagar si no hubieras incurrido en el crédito... Como la gran mujer que te ayuda a solucionar los problemas que no hubieras tenido de no haberte casado con ella.
La mayoría de web-ertos, incluyendo a profesionales de las finanzas y advenedizos como yo, se matan estudiando años para conseguir un buen trabajo que les permita hipotecarse de por vida con el fin de mantener un alto estatus escenográfico y, bailando la misma coreografía, ingresan a lo que el hawaiano Robert T. Kiyosaki (educador de millonarios y millonario inversor) llama The Rat Race o la ''Carrera de la Rata''. En su famoso libro Rich Dad, Poor Dad (Padre Rico, Padre Pobre), Kiyosaki explica cómo hasta la gente que gana mucho dinero termina quebrada porque toda su vida compraron ''activos'' e ''inversiones'' que les absorvían todos los ingresos, mientras que los millonarios se la pasan adquiriendo bienes que les generan rentas y sólo cuando dichas rentas cubren en exceso y con seguridad los costos de la casa o del servicio de la hipoteca, recién se animan a comprarla, dejando ''que se pague sola''.
Lo que más me molesta de Kiyosaki es que no lo conocí hace veinte años, cuando entré al Rat Race y recién lo hice ahora, que logré salir... pero quebrado.
Por último, no hay que ser ingenuos (Alan dixit), las propiedades no pueden subir de precio per omnia secula seculorum. En periodos largos, normalmente los terrenos se revalúan y las construcciones se deprecian. La revaluación se puede volver especulativa y terminar en una montruosa sobrevaluación. Sinó pregúntenle a nuestros amigos japoneses qué les pasó el dos de Julio del noventaisiete... o más cerca, lo que les pasó a los argentinos en el 2001...
Recordemos escenas como ésta:
_ Chéee...¿Le vendiste al japonesito ese, el departamentucho infame por el cual vos querías tres millones de dólares?
_ Por supuesto, qué creés, me pagó con dos taxis Toyota usados de millón y medio cada uno...
G. Trump
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jueves, marzo 23, 2006

CRÓNICAS ILEGALES 15: Manejar en USA es una vaina...


CRÓNICAS ILEGALES 15: Manejar en USA es una vaina…
By Gino Winter
Por fin encuentro en USA una ciudad en donde se maneja como en mi querida Lima: Acá, en Las Vegas, Nevada.
Sin llegar a los extremos de nuestra reconocida imprudencia temeraria, los lasveguianos (Las Vegians) por lo menos tienen el simpático gesto limeño de acelerar y meterte el carro apenas les haces la señal de que piensas doblar o cambiar de carril por su lado. También tienen el gesto natural y humano de saltarse algunas tontas señales y no dejarse dominar por esa estúpida maquinita con luces de tres colores a la cual la mayoría de usanos le rinden pleitesía...
Un italo-americano me explicaba que, así como en Lima, en Roma La Eterna, Verde significa pase. Ambar: pase rápido y Rojo: si puede pase. Una tía americana-nacida-en-Perú, en plena efervescencia de sus años difíciles, me indicaba que las velocidades de los letreros son las mínimas y que debía manejar por lo menos 10 mph por encima. Me hizo recordar la Ley de Interpretación Auténtica, de Martha Chávez o a la Hermeneútica aprista, del loco Melgar.
Cómo les gusta a los gringos poner señales, avisos, letreros, advertencias y similares, ya parece que lo hicieran por joder... Es una vaina, acá no se puede manejar disfrutando de buena música o pensando en el ser amado... hay que estar más atento que un buho chancón, leyendo la infinidad de avisos que estos hijos de la Secesión gozan poniendo a lo largo de todas las pistas y con especial ensañamiento en las salidas de los peajes, puentes y túneles, donde la cosa es más divertida.
Muchos dirán que así es más civilizado y que las señales ayudan a mantener el orden del tránsito y la seguridad de las personas, claro, pero estos compadres ya exageran: Acá se puede doblar a la derecha con cierto cuidado a pesar de la luz roja, pero muchas veces vas a hacerlo y te encuentras con un letrerito que dice "No doblar a la derecha en rojo, de lunes a viernes de 6 am. a 4 pm., los sabados hasta las 6 pm y los domingos después de las 10 pm." ¿?
Si eres cacerito de la ruta ya no hay problema porque al final te acostumbras, pero imagínate pasar por la bendita esquina por primera vez y tratar de leer en décimas de segundo el cartelito que encima está rodeado de otros similares que rezan "Máxima 35 mph","No hacer disturbios", "No arrojar basura", "Calle de una via", "Bienvenido al Boro del Pueblo", " No doble a la izquierda", "Ajústese el cinturon, es la ley", "No telefonos celulares", "No ponga letreros", etc., así, todos juntos como en un mosaico pompeyano. Si vieran a todos los recién llegados tratando de leer aunque sea la mitad, sudando y con cara de ratón perseguido, mientras que los cancheros les rompen los oidos con el claxon para que se apuren... es desesperante... y luego te decides a doblar y cuando vas a agarrar viada te encuentras con letreros intermitentes de "zona escolar 15 millas por hora" , no entiendo, el código de leyes de tránsito dice que en zona escolar puedes manejar hasta 25 millas por hora, pero cada colegio pone su tarifa... lo mismo en las High Ways, se deberia ir a 70 mph pero la mayoria está a 55 y ninguna pasa de 65. Para que miércoles nos hacen leer el manual de tránsito si después van a hacer lo que les da la gana? No hay derecho joven...
La vez pasada, en New Jersey, tenía que doblar a la izquierda en Plaintfield y la avenida tenía más de 20 letreros consecutivos, uno por esquina, que prohibian hacerlo, me metí a un grifo para sacarles la vuelta y el bendito grifo también tenía letreros!!! ni eché gasolina ni pude doblar...tuve que hacer un rodeo más largo que mameluco de culebra, para poder pasar al lado opuesto de la pista, no pués... casi me meo en el asiento... y el carro ni era mío, sino de mi amigo, el camello Kehmal, hijo del gastroenterólogo Dr. H. C. Kaghan de Manhattan (Acá pronuncian "Maahrann" o algo así).

A propósito, para ir a Brooklyn tienes que cruzar túneles, puentes y pagar "Tolls" o sea peajes, como si pasaras por una comision del Gobierno Peruano saludando a cada politico para hacer tu trámite... Sale cara la cosa, a 4 cocos promedio por puente y 25 dólares la hora de estacionamiento en Manhattan.
Y casi todas las principales avenidas, calles y carreteras, se comunican por orejas y si tomas la equivocada te pierdes como Hansel y Gretel o como Toledo en el gobierno y tienes que tener un plano a la mano porque a veces no hay gente a quien preguntar. Mejor dicho o no hay nadie o no hay gente, sino una especie de marcianos que no tienen la menor idea de cómo articular un mensaje más o menos claro que te indique donde estás, porque a veces ni eso saben, a pesar de que viven alli y de que a veces están sobrios ... Y son de todos los colores, asi que déjense de maletear a los negros.
Una tarde, en Coconut Grove, Miami, iba a doblar a la izquierda, para lo cual pensé meterme al respectivo carril (lane) en donde una vez que entras o doblas o doblas, no hay "tu tía", ni "mi papá bombero" ni "mi tio paracaidista"... Pero ipso pucho me arrepentí y seguí mi camino con el fin de doblar, más convenientemente, en la siguiente intersección. Apenas toqué la línea, pero inmediatamente sentí la sirena de un policia en moto más terco que Oblitas (Choloterco). Sacó su block y me quería poner tres multas el desgraciado, así...por cuarto de docena...al final tuve que darle las gracias en Inglés por ponerme sólo una de 150 georges y de pasadita preguntarle en Italiano por la salud de su señora madre y pedirle encarecidamente que le diera mis más fervorosos saludos a ella y a su dulce abuelita.
Para los palomillas de ventana que no lo sabían, a los dólares les dicen cocos por que en cada billete de One Dollar está la figura del presidente George (Jorge-Coco) Washington.
A ver si recuerdan esta historia de tránsito: Una mañana, un policía dormitaba sobre su moto tras un letrero de la autopista, cuando de pronto lo remeció el ruido de un carrito rojo descapotable que pasaba cueteado a más de cien millas por hora. El tombo arrancó e inició la persecución del carrito que, en vez de frenar, incrementaba cada vez más su velocidad. Al aproximarse una curva cerrada, el tochi pensó que ya lo había atrapado, pero el carrito siguió de frente rompiendo la barda y cayendo hacia el precipicio y por más que el esbirro frenó también se fue para abajo. Al despertar el patuto, se arrastró con sus piernas fracturadas y con la pistola en la mano apuntó al conductor del carrito y le pidió su licencia de conducir y los papeles del coche. El conductor, malherido, respondió: ¨Mi licencia de conducir puedes sacarla de mi bolsillo izquierdo...pero los papeles del coche vas a tener que pedírselos al dueño de la Montaña Rusa...¨
Gino Nonone
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domingo, febrero 19, 2006

CRÓNICAS ILEGALES 14: Spiderman en Las Vegas




CRÓNICAS ILEGALES 14: Spiderman en Las Vegas
By Gino Winter
Me desperté aturdido como Toledo en el Melody y al mirarme al espejo me pareció ver al hermano de Angelina Jolie mirándome con cara de sueño. Mi labio superior estaba hinchado como un picarón, con una extraña coloración violácea como si hubiera chupado un marciano de chicha morada. Las encías las tenía al rojo vivo en la base y rosado claro cerca de los dientes; sentía un dolor de cabeza por todo el cuerpo y durante la noche tuve que cambiarme tres veces de pijama porque sudé como sobaco de esclavo castigado, hasta la cabeza me apestaba a pezuña, como a los enanos... y vomité hasta pedacitos de pavo de la Navidad pasada...Cinco días después de estar a punta de desinflamantes y analgésicos, la boca se me pudrió y el labio superior tomó un color negro tarántula antes de necrosarse y caer al suelo dejándome un hueco que felizmente granuló y recuperó su belleza original (contra).Una doctora identificó el proceso como mordedura de araña y me sugirió aplicar antibióticos. Cuando pensé que ya había terminado el incidente, noté como se me empezaba a hinchar el esterno-cleido-mastoideo, cerca al mastoideo izquierdo y empezaba a parecerme al hijo negado de Chirinos Soto con la hermana de Garavito, por lo cual fui ingresado a la sala de emergencias del hospital más cercano, donde parecía que se había descarrilado el Tren Fantasma y estaban reparando a todos los muñecos. Imaginé que esa sería mi última morada y que en breve estaría tan fantasmagórico como los demás pacientes que parecían recogidos de la Guerra de Secesión y traídos por el Túnel del Tiempo desde el lejano 1 861...Felizmente el decir que se trataba de una mordedura de araña (para nosotros picadura) y mi condición de turista y hombre de negocios ¿? me dio cierto estatus de refugiado y pasé como por un tubo todas las instancias, como si tuviera un sello de Urgente en la frente o me apellidara Rockefeller. Así noté con sorpresa cómo contra todo pronóstico y olvidando la indolencia galena, un médico parecido a Colin Farrell me auscultó con esmero mientras me reconfortaba con frases esperanzadoras y me miraba con ojitos de carnero degollado alabando mi Inglés y mi acento Europeo. Con mucha delicadeza tuve que decirle que mejor me soltara la manito porque las enfermeras ya empezaban a murmurar (qué bien hecha su manicura francesa)...Una enfermera gorda me desnudó y me puso una de esas ridículas batas con abertura posterior que pareciera que te las ponen para que no te fugues sin pagar la cuenta, mientras otra me ponía suero, ampicilina, insulina y un narcótico dos veces más fuerte que la morfina, todo de un sólo porrazo; sentí como si me patearan el pecho desde dentro hacia afuera y cuando ya estaba por pedir chepa, me enchufaron una sustancia yodada de contraste y me enviaron al Cat Scanner a sacarme unas placas a todo color. No recuerdo si estaba más preocupado por sanar, por lo que me iban a hacer o por que hasta ese momento la cuenta iba por los cuatro mil dólares ( al final pasó los treinta mil) y yo sólo tenía un billete de veinte en la billetera... Volando entre el opiáceo y los antibióticos y con un calorcito sutil debido al Yodo, me fui flotando con una cara de felicidad en el rostro, como un bebé rinoceronte en la placenta materna...dos lindos angelitos disfrazados de Tecnólogas Medicas me hicieron la sesión de fotos con tal cariño, como si yo fuera Luis Miguel, a tal punto que me dieron ganas de quedarme a vivir allí...Lamentablemente fui sacado como en el Rapto de las Sabinas y luego llevado al primer piso donde me pusieron junto a un mejicano que tenía el vientre hinchado por los gases debido a una acumulación de cálculos en la vesícula biliar... Apenas se quedó dormido me levanté y lo puse en posición fetal, apuntando la artillería hacia la ventana abierta, por si acaso; al pobre le dio terciana y amaneció congelado pero se salvó el ecosistema de la habitación. Una enfermera Nazi me aplicó un cuestionario de casi doscientas preguntas, algunas de lo más raras, como por ejemplo si yo pertenecía a alguna secta satánica o similar a lo cual le respondí que no, que la expresión de mi cara era en parte debido a la neuralgia y en parte a la Ley de Mendel o herencia familiar, ya que mis antepasados maternos acostumbraban a casarse entre primos y por el lado paterno tengo un tío idéntico a Jack Nicholson. Me preguntaron también si practicaba algún rito que se oponga a las prácticas médicas convencionales y la pregunta más escalofriante de todas: si sabía en dónde estaba...por supuesto que sí !!! les dije, qué pregunta para más extraña; entonces me explicó que a veces llegan pacientes en estado alucinante o depresivo y no saben ni dónde están. Me hizo recordar mis clases sobre drogas en las que teníamos que recordar el nombre de la cantante Nedda Huambachano (NEDDA: Narcóticos, Estimulantes, Depresivos, Delirantes y Alucinógenos). En ese momento me dí cuenta de que en realidad yo no sabía dónde estaba y le miré las tetas a la enfermera buscando un fotocheck, pin o marbete con el nombre del extraño nosocomio en el que me habían recluido. Luego de la revisión tetamentaria y del hallazgo bordaduril, estuve en condiciones de decirle con toda seguridad: Of curse, We are in the famous UMC ! (felizmente quedó satisfecha porque recién al otro día supe que se trataba del University Medical Center of Southern Nevada). De pasada le pregunté si era familia de Pamela Anderson o de Dolly Parton o si también la había picado algún insecto...
A media noche empezaron los gritos desgarradores de los alcohólicos, drogadictos y locos, en pleno delirium tremens. Había tanto loco en ese piso que por momentos pensé que mi familia se había puesto de acuerdo para meterme subrepticiamente a un manicomio. Los locos se escapaban desnudos y gritando o riéndose a carcajadas. De mi baño, que tenía puerta para el otro cuarto, salió un negro loco calato de casi dos metros , parecido al Gorila Maguila, y saltó por entre las camas perseguido por un enfermero filipino de metro y medio, hasta ahora no sé qué iba a hacer si lo alcanzaba. Lo agarraron entre seis securities y cuando estaban a punto de sonarlo, una psicóloga intervino en favor del lorenzo y le habló en una forma tan delicada que la Reina Sofía era una pacharaca a su lado, a lo que el lucresio contestó :FUCK YOU! FUCK YOU! LET ME GO, BITCH!...Y zuácate, le cayó la artillería con una inyección que parecía un arma de la Guerra de las Galaxias y cuarenta rodillazos off the records, bajo el mohín de aceptación de la psicóloga herida en su amor propio.
Cuando el doctor de turno venía a examinarme, un loquito parecido al Loco Valdéz entraba a mi habitación y le refutaba todo lo que me decía. Lo hacía tan bien que los otros pacientes le decían a las enfermeras que mejor le hagan caso al loco. Una Trabajadora Social que parecía la mamá de Mike Tyson entró a conminarme a entergar mi pasaporte, tarjetas de crédito y todo lo que tenía de valor so pena de despertarme mientras se sacaba la peluca esa de Mardi Grass que usaba. Felizmente me trasladaron a otro cuarto en el quinto piso ya más privado y confortable (creo que los locos se quejaron), fuera del alcance de la Sra. Tyson y en manos de una asistenta social que años atrás debió ser Miss Costa Rica o alguna otra cosa rica. Le dije sinceramente que lo único feo que se le veía era un lapicero mascado que usaba y me trató como si le hubiese regalado un Rolls Roice, asegurándome que el estado se haría cargo de mi curación, yo prefería pagar si ella me seguía atendiendo...
Diez días pasé enchufado a una máquina dispensadora de antibióticos, sueros y afines. La máquina de marras sonaba cada vez que se acababa la solución, cuando me movía o cuando entraba aire en alguna de las vías; sonaba como los benditos detectores de humo y te arrancaba de los brazos de Morfeo como si fueras una muela del juicio. Mucha gente cree que el mejor lugar para dormir es el hospital. Falso, cada dos horas te despiertan para medirte la presión, tomarte la temperatura, sacarte sangre, cambiarte la aguja, ponerte el estetoscopio helado, preguntarte si estás dormido y muchas cosas más que por decoro prefiero omitir...
Salí con seis kilos menos y una dieta de por vida que dentro de poco me va a dejar como experimento del doctor Mengele. Me dijeron que tuve suerte, que los picados por arañas se llenan de plata. Que pudo ser una Viuda Negra o una Reclusa Parda, suerte que no me pasó en primavera, estación en la cual la letalidad del veneno se potencia al máximo.
Ahora que ya estoy casi repuesto me he dado cuenta de que he adquirido algunos extraños hábitos, por ejemplo esta crónica la estoy escribiendo junto a la lámpara del techo, con la espalda y tres de mis patas pegadas al cielorazo y vestido con mi pijama favorito azul y rojo del Sorprendente Hombre Araña...
G.Arácnidus
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miércoles, enero 11, 2006

CRÓNICAS ILEGALES 13: Negociando con San Pedro desde Las Vegas


CRÓNICAS ILEGALES 13: Negociando con San Pedro desde Las Vegas
By Gino Winter
Llegué al aeropuerto “Mc Carran” de Las Vegas, Nevada, cansado, malcomido y sin raya, luego de un tour de force por Caracas y Miami, ya que el pasaje directo costaba el doble y la Magdalena aun no está para tafetanes.
Al salir manejando con destino a North Las vegas, mi actual residencia (prestada), tuve que pasar por The Strip (la tira) como se le conoce a la parte de la avenida Las Vegas Boulevard en donde se encuentran los más fabulosos hoteles y casinos de USA, como el Bellaggio, el Wynn, el Venetian, el Mandalay Bay, el Mirage y el recordado Caesar´s Palace por citar a los mejores. Qué tal cantidad de luces; dicen los astronautas que esta ciudad es el punto más luminoso de la tierra. Qué absurdo derroche de lujo y dinero. Es increíble todo lo que se puede construir sobre la base de la estupidez de los ludópatas y de los turistas apostadores. Cualquiera que haya estudiado algo de estadística o aunque sea que haya conocido a Pascal en la secundaria, sabe que es imposible ganar en el casino; la teoría de probabilidades asegura que the bottom line siempre estará en rojo para el apostador, pues en este negocio sólo ganan los dueños y la amante del administrador…
Entré a un restaurante del hotel Wynn, el más nuevo y lujoso del Strip, y me pedí una Chita al Ajo para reanimarme. La linda waitress me dijo que no había y me aclaró de paso que Las Vegas no era “La Ciudad del Pescado” como yo creía sino “La Ciudad del Pecado”. Una linda rubia hollywoodense de propiedad social me confirmó eso de la Sin City antes de alejarse como mis esperanzas al darse cuenta que de millonario sólo tenía un Rolex Submariner (veinte dólares en Pink Powders).
Al convencerme de que aquí no aprendería nada de Ictiología ni con San Icticola de la Mar de Les Lutiers, recordé mis votos de castidad (por razones económicas) a lo Rafael Rey pero sin Manuela y, luego de comerme una ensalada Tao con su carne a la tailandesa, arroz vietnamita y su Thai Tea (helado y con leche) , dije ¡vade retro Luci ¡ (cruz diablo) y me fui a dormir como un querubín recién operado, para quedar bien con el Espíritu Santo a ver si le consigue al Altísimo otro Job con quien hacer sus experimentos porque yo ya no tengo físico y menos su paciencia…
Luego de mis oraciones religiosas me quedé dormido y soñé que me había muerto y me había ido al Cielo (si, ya se que soy un conchudo) y me había recibido Saint Peter, ese que dijo “yo soy su hermano pero no se nada” hasta en tres ocaciones antes de que cantara el Pájaro Loco. Me viene a la memoria el cuento del flaco a quien le preguntaban “¿Por qué permite que le digan care’gallo?” y él respondía: “y quiquiriqui haga”…
Pedrito me recibió con su llavero guatatiru y cierta desconfianza y luego de mostrarme mecánicamente el Trono Blanco, La Corona, el Velo y toda la parafernalia celestial del Apocalipsis de San Johnny, me confirmó lo que más temía: que en virtud a mi ¿buen comportamiento? (en realidad estaba allí de carambola porque al Men le había gustado una de mis crónicas) iba a formar parte del Coro Celestial y cantaría salmos y alabanzas por toda la eternidad, como quien dice per infinita omnia et secula seculorum…!La canción en Technicolor!, yo que lo máximo que aguanté en una coral fueron dos canciones antes de irme de juerga con Morfeo: El Ave Maria de Schubert y no sé qué vaina del Anillo de los Nibelungos de Wagner…y eso que al final les recomendé a los Niños Cantores de Viena (de bien-a-dentro de Chincha) que mejor cantaran el Ave Maria Lola de Carlos Argentino, con la Sonora Matancera…
Le pedí a Pietro que no sea Marlboro, que eso era más aburrido que chupar un clavo y que prefería irme al Purgatorio de Dante con Virgilio o sacar a pasear al Can-Cerbero con Savonarola y Torquemada por el jardín de Pol Pot en el Averno…
Le aseguré además que si hay algo con lo que no nací, además del Billie Jean (billete), era con una voz al menos aceptable (siquiera como Enrique Iglesias o Alex Lora, el cantante de EL TRI) y para demostrárselo le canté la estrofa más brava de “Murió la flor” de “Los Ángeles Negros” a lo Germain de la Fuente, pero sin la mariconada. Cuarenta y cinco gallos de pelea en una sola estrofa. Pero Pedrin ni se inmutaba, más bien me aseguraba que una vez instalado en la primera fila del coro (para tenerme chequeado) mi voz se volvería tan hermosa que Il Commendatore Enrico Carusso y el gordo Pavarotti parecerían a mi lado el dúo “Los Michis” (Fernando Farrés y Álvaro Curotto Gonzáles). Además nunca me iba a aburrir porque sería un deleite máximo cantar para la Cúpula Celestial. No se por qué pero no le creí…no vaya a ser que cuando le reclame me cante el “No, no, no, nooo” de Armando Manzanero, total, fama de Pinocchio tiene, si no me creen lean la Biblia. Además, en ese coro cantan en Latín y yo lo único que sé de Latín es lo que está en las páginas rosadas del Pequeño Larousse Ilustrado y unas cuantas maldiciones que me solía espetar el cura de la Iglesia del Prado cuando me ampayaba enamorando a las novicias o jugando “fulbo” con el portón del convento…Ora pro nobi
Pero Pierito habló con San Pablo y me dieron el “Don de lenguas”, con lo cual mi futuro como canario gordo se hacia inexorable…No atracaron cambiarme a “angelito sanador” ni “arcángel vengador”, ni siquiera “diablito travieso”, ni “angelito de la guarda” o “de las bolas de oro”; se emperrechinaron en que cante.
Me pusieron un par de alas de pelicano, las sandalias de Hugo Blanco, una bata parecida al vestido de Isadora Duncan y me acomodaron al lado de Simón Templar, quien me contó que los chóferes de combi están mejor situados en el Cielo que los curas porque cuando los curas dan su sermón todos los fieles se duermen, mientras que cuando los chóferes de combi manejan todos los pasajeros rezan y se arrepienten de sus pecados….
Desperté con dolor de garganta y un extraño frío en mis partes púdicas…
Desde ese día duermo preocupado…
G. Boccelli
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miércoles, julio 13, 2005

ILEGAL CHRONICLE 12th: A Miserere in New York


CRÓNICAS ILEGALES 12: Un Miserere en New York
By Gino Winter
En Frankfurt, Beijing, London, Cinco Esquinas o acá en New York, el Cólico Renal es el más Miserere de los cólicos. Y no acepto contradicciones ni siquiera de nefrólogos, urólogos, oncólogos o dolorólogos: esta vaina duele más que los partidos de la Selección Nacional de Fútbol frente a Chile; es más feo para los hombres que agarrarse el prepucio con el zipper; más angustiante para las mujeres que ver a su amiga odiosa entrar a la fiesta con un vestido igual, pero original y no pret-a-porter como el suyo... y con la cintura más estrecha... en fin, duele más que el Himno Nacional con su peruano oprimido, sus cadenas ominosas y su cruel servidumbre... Te sientes más miserable que el Jean Valjean de Víctor Hugo...
Los riñones regulan el volumen y la presión osmótica de los líquidos del cuerpo, filtrando y descartando sustancias extrañas de la sangre.
Corresponden al yin (agua), son fuente de energía genésica (contra todo mal) y además sede de los deseos secretos, siendo el corazón el eje de los pensamientos más íntimos (Diccionario de Símbolos Chevalier). Para Bourbeau, el riñón mantiene el equilibrio emocional. Al estar alterado tu equilibrio, puede cometer un error de "cálculo", lo cual lo induce a la Litiasis, o formación de piedras o "cálculos’, que al desplazarse arañando, obstruyendo e inflamando los uréteres por dentro, producen lo que el Dr. Sergio Rozenholc llama "El dolor de la Injusticia"... Un síndrome o conjunto de síntomas (Los doctores de la "Harvardtin" le dicen sindrome) que recibí como única herencia de mi familia materna...
Todo comenzó cuando tenia diecinueve años y me despertaba después de haber asistido a una jarana en el Callejón de los Tres Patios, de aquellas de vez en cuando, como diría mi tía Chabuca Granda...
Comencé a sentir un dolorcito en la fosa lumbar que se fue irradiando en forma paroxística hacia la región inguinal-homo-lateral, con clara intención, alevosía y ventaja, de atacar mi testículo izquierdo que reposaba tranquilamente sin hacerle daño a nadie...
De pronto sentí una punzada sorda y salvaje, como si me hubieran empalado a traición, desde la medula espinal hasta el encéfalo, sacudiendo mi arteria renal desde sus orígenes aórticos...
El ganglio celiaco trasladaba el malestar desde mis riñones a mi estómago, haciendo que corra al baño a devolver el rico menú criollo que la negra Doña Bertha me había ofrecido el día anterior en su "llonja"... Dos gotas de orina hematúrica, como lágrimas de sangre, fue todo lo que pude lograr mientras sentía que un Allien me destrozaba por dentro...
Mi amorosa madre, pensando que eran los Diablos Azules de un supuesto Delirium Tremens, me consoló con doscientos "telo dijes" y otros tantos "ya vez": "ya vez por andar con esos cholos de mierda, qué te habrán echado en la chicha de jora esa..." Yo la miraba con amor filial mientras pensaba la forma de echarle Cumorit o algún otro derivado del Curare a su Té Horniman’s para ver si se le paralizaban las cuerdas vocales por unas horas y me dejaba de joder, al menos mientras me pasaba el cólico...
Me puse en las más conocidas posiciones de Yoga, incluyendo trece de Kung Fu y seis del Kama Sutra y el dolor ni se inmutaba, seguía taladrándome la vida mientras mi adorada Mamita volvía a la carga con toda su artillería y una dulce voz de pizzera Napolitana: "Que habrás estado haciendo anoche con esas negras cochinas, algo te habrán contagiado... y bla, bla, bla, yara, yara, yara..."
Intentando el Control Mental (Método Silva) la observé con cara de "Pequeño Alex" de La Naranja Mecánica de Kubrick, mientras la imaginaba serena aunque algo seria, descansando tranquilamente, rodeada de las más bellas flores, en su cajita oblonga de pino, con sus manitas cruzaditas y en medio de cuatro "bombones" de doscientos vatios cada uno, mientras yo bailaba "Llorarás" de La Dimensión Latina, con su cantante Oscar de León, en el Tono de los Huerfanitos del Rimac... Perdóname Mamma, pero esta enfermedad te transforma temporalmente en un monstruo despreciable y vengativo...
Para evitar convertirme en parricida, salí corriendo como mi amigo Boggio cuando pasan la limosna en la iglesia; tomé un taxi y llegué al Hospital de la Fuerza Aérea, y me matriculé en Emergencia donde me aplicaron suero "dextrosado", Valium de veinte, Sosegón cuarenta y cuanto amansa-loco encontraron, incluyendo dos muestras médicas con fechas de vencimiento caducas... me dejaron como muñeco de Vudú y "naranja Huando sin pepa"... y el cólico ahí... (Años después se inventó el Profenid 200, que con una sola inyección te quita el cólico en menos de lo que un tartamudo recita "María Chucena techaba su choza...")
Me dijeron que se trataba de un cólico renal cuando al punzarme con un puño sobre el riñón izquierdo, les menté la madre en cinco idiomas que ni siquiera conocía por ese entonces...
Luego de varias horas de sufrimiento, recordé los trabajos de Arquímedes y Pascal sobre Hidráulica, así que pedí una cerveza para que empuje la piedrita, pero como estaba prohibido "chupar" en el hospital (para los pacientes, pues los médicos hasta operaban borrachos) tuve que tomarme una Coca Cola familiar (no existían las de litro) y tirarme por la ventana del tercer piso...
Salte en posición de "yevi" con el fin de caer haciendo los cinco famosos puntos del paracaidista militar de antes: punta de pies, tobillo, costado de rodilla, cadera, giro con las dos piernas juntas y el otro tobillo...
El impacto fue tal que el cálculo se desplazó hasta la vejiga, liberando el líquido y acabando con el espasmo, con lo cual me alivié tanto que pude sentir el dolor de mi dedo gordo dislocado y mi orejita que se abolló en el tercer volantín... desde allí hasta el tratamiento externo, no- invasivo, con ondas vibrátiles de la clínica Ricardo Palma, el tema tuvo para varios oscuros y dolorosos años...
Paso a recordarles un antiguo cuento:
Caminaba Tarzán, como siempre "con la mona", por la vera de un pantano y un cocodrilo le gritaba: "Borracho... borracho... “ y así todos los días... Hasta que una vez pasó Tarzán con un cólico renal de la pitri mitri (allí nació su famosos grito) y apenas el cocodrilo abrió sus mandíbulas para decirle "borracho", Tarzán le metió un puñete que le atravesó la garganta y el estómago hasta la cola, agarró las entrañas y jaló con fuerza, dejando al pobre cocodrilo volteado al revés, con los órganos expuestos al sol... Cuenta la leyenda que cuando Tarzán se alejaba con una sonrisa maléfica, a lo Jack Nicholson, escuchó al cocodrilo que le gritaba: "Cho-borra..., Cho-borra..."
G. Misserere

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martes, mayo 24, 2005

CRÓNICAS ILEGALES 11: Malditas envolturas plásticas!!!



CRÓNICAS ILEGALES 11: ¡Malditas envolturas plásticas!
By Gino Winter

No se a quién mierda se le ocurrió plastificar todo con unos envoltorios hechos especialmente para rompernos no sólo las uñas, sino también los dedos, la moral, la paciencia y la vesícula biliar de tanto renegar contra estas malditas cubiertas que si se las ponen al antídoto contra la "Viuda Negra" y esta arañita te pica, te jodiste, pues mientras tratas de abrirlo el veneno te descompondrá el sistema nervioso, el respiratorio y el inmunológico, dejándote como la visión que del Perú tenia el anarquista limeño Don Manuel González Prada y Ulloa : "...un organismo enfermo, donde se aplica el dedo brota la pus." Frase aún vigente.
John Hyatt inventó el plástico como reemplazo del marfil para hacer bolas de billar, disolviendo la celulosa vegetal (hidrato de carbono) en una solución de alcanfor y etanol, y lo llamó Celuloide. Podía ser ablandado y moldeado por el calor (termo-plástico), de allí su nombre. En 1 907 Leo Baekeland inventó la Baquelita, primer plástico termo-fijo o termo-estable, como esos idiotas que calientan para que otro coma… El gas Etileno, con presión y calor forma el Polietileno (en 19950 apareció el Polipropileno) y si le cambias un átomo de hidrogeno por un cloruro obtienes el Cloruro de Polivinilo (PVC de cañerías) y con aditivos especiales logras el Politetrafluoretileno más conocido por su chaplín: “teflón” . El Poliestireno es transparente y cuando está expandido le decimos Termopol o Teknopor (era hecho por Tekno). Estos polímeros son fabricados actualmente con residuos muy baratos y abundantes del petróleo, pero como éste es un recurso finito, se esta probando con otras fuentes, como la gasificación del carbón.
Ayer me fui de compras a Shop Rite y regresé con un montón de coxudeces forradas con esta especie de cinturones de castidad de plástico diseñados para jodernos la vida y terminar coleccionando los objetos sin abrirlos... Como esos padres que guardan los mejores juguetes de sus hijos para que no se malogren y los pobres crecen sin jugar y acretinados mientras los chicos "Rinquincalla' que se divirtieron como chanchos desarmando sus juguetes y destrozando todos sus regalos navideños, son ahora grandes profesionales y para colmo jefes de los pobres infelices condenados a mirar las cajas de los suyos sobre el ropero... El Perú está lleno de estos padres candelejones..., por eso estamos así... deberían mandar esos juguetes al Museo de Historia Universal de la Infamia (con el permiso de Borges) o metérselos contra el tráfico a los culpables....
A la hora del té, como buen inglés que no soy, empecé por abrir una lata de Coca Cola que siendo de metal es mas suave que los malditos forros del chamfle . Luego pretendí acompañarla con un queque inglés... terminé tomándome la gaseosa con un pan sólo (el queso también estaba prisionero) después de torcerme la muñeca y dislocarme el meñique, sin poder abrir la a bolsita de marras, mas gruesa que el Vinifan que se usa para esos inmensos libros de Cantos Gregorianos de media tonelada sin contar el atril que parece el anda del Señor de los Temblores. No pude abrirlo, a las finales hasta Abracadabra le dije y nada, ábrete sésamo, nada, ábrete carajo ..nada. A ver ¿Qué necesidad había de forrar una miserable tajada de queque con semejante plasticazo? ni que fuera el queque de Jennifer López ... Traté hasta de meterle cuchillo (al queque) pero sólo tenía esos romos para pan, que con las justas le hicieron cosquillas con los dientecitos... luego intenté sacar un control remoto universal (Clicker) para mi televisor y tuve que caminar hasta la pantalla y meterle un tabazo para no seguir apreciando la fineza de Laura Bozo que no se a quien se le ocurrió programarla, maldita bruja, nos deja a diario como palo de gallinero. Cuando algún latinoide me friega con eso de que ¿y todo lo que se ve en Laura?" yo le respondo que no puedo opinar pues ese programa solo lo ve la gente de más bajo nivel socio-mental de mi país y algunos imbeciles del extranjero...
Al final se me rompió el pinche control remoto y no pude abrir el envase! Me quedaron los dedos como percebes, moluscos tan ricos que cuestan un huevo de plata en Europa y en el Perú los botamos por feos... y Toledo sigue... y Mufarech... y Sarava... y nadie los bota, Chirinos se fue solito, creo que a seguir chupando (como será de feo que cuando apaga la luz para dormir los fantasmas la encienden asustados...)
Luego quise abrir la jamonada... estaba sellada al vacío la desgraciada... con el mismo plástico con que sellan los tanques de guerra para los ataques radioactivos, maldita sea, que ganas de joder las de estos gringos, y así me pasó con los chicharroncitos, con la lejía que se cayó la mitad al piso y la mitad en mi ojo (ahora tengo uno verde y el otro celeste cielo como los perritos Siberianos) con las galletas de animalitos que ahora son de mutantes, con el azúcar moreno como mi hígado y hasta con un paquetón de papel higiénico que felizmente vino con un agujerito y pude sacar un poco con un crochet de mi vecina, sino no sé que hubiera pasado con sus bellas toallas venecianas...
Mi vecina, una bella portuguesa de ojos azules que de espaldas parece brasilera y cuando se sienta parece más alta, me dijo en Portuñol que bastaba con usar una simple tijera... y me acordé que por suerte compré una... Hasta ahora estoy tratando de sacarla de su forro para poder abrir las otras envolturas, maldita sea, me dan ganas de regresar a Lima y comprar todo en La Parada, ya seria el colmo que me vendan allá las yucas enmicadas, ahí si que agarro a las cholas y les meto un baño así se mueran...
Cuando estudiaba Ingeniería en San Marcos en el curso de Diseño Industrial, el profesor hizo hincapié en la importancia de los envases especiales como gran negocio del futuro. Nada nos dijo de que sería una manera de fregarle la existencia a los consumidores. ¿No podían hacer los envases como aquellos de enjuague 'Konsil" con su orejita que sí funciona?... porque acá todos los envases "abre-fácil" terminan con la manicura francesa hecha ñoña y los contenidos disparados hacia el infinito como escupitajo de llama... Señores productores e ingenieros diseñadores de envolturas plásticas : Estoy harto de toda esta vaina, yo pago mis gastos y mis impuestos, he hecho mi Servicio Militar y voy a misa todos los domingos y fiestas de guardar y quiero mi mercadería rigth now! déjense de estar jodiendo con los envases y escondiéndose detrás de las góndolas de los supermercados para reírse a costillas nuestras que cansados de trabajar y de comprar, tenemos que pelear contra las envolturas plastificadas que les ponen a cada vez mas cosas, déjense de vainas... ayer me peine con un peine envasado, ...Y ahora cada vez que salgo de mi casa tengo que clavar en la puerta la envoltura del candado con el mismo adentro, a ver si los ladrones creen que esta puesto y se siguen de largo... Un viejito paralítico se murió de hambre en su cocina con una expresión de "pronunciando la P" en la cara, los dedos destrozados, el puño levantado y la alacena llena de comida plastificada. El perro de mi vecina , uno de esos pequineses impacientes, comió su alimento con envase y todo... Como quedó tieso, lo han pintado de blanco y ahora adorna el jardín trasero, con una flor en el ortega... El SS Doctor Josef Mengele condenado en ausencia por menos que esto, y ya me cansé de escribir con este tablero malogrado que suena como matraca, acá termino.. regresaré con mi nuevo tablero Turboergonomic SBB-HKK… El día en que pueda sacarlo de su polimérica envoltura...
G. Polimerus
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CRÓNICAS ILEGALES 10: Peruvian Swimming Teacher



CRÓNICAS ILEGALES 10: Peruvian Swimming Teacher.
By Gino Winter

Luego de haber sido despedido "injustamente" por haberme presentado con documentación falsa, me di cuenta de que sin papeles y con un Inglés masticado lo único que podía hacer era buscar "trabajo de supervivencia" y me enteré por casualidad lo bien que pagan en este país por las clases de Natación...
Recordé mis años juveniles dedicados a practicar y enseñar este bello deporte, mis cursos de Salvataje, Buceo: Snorkel y Scuba y Supervivencia en la Escuela de Comandos de la Fuerza Aérea, trampolín y hasta mi viaje a Hawai y la isla de Maui, donde por doscientos dólares te graduabas en una mañana de "Diver in Shallow Water". Mi extraña memoria me hizo recordar todo, menos que ya habían pasado más de veinte años desde la última vez que entrené y que actualmente "la Magdalena ya no estaba para tafetanes"...
Luego de un par de entrevistas en un Swimming Gym aceptaron contratarme con la condición de que obtenga la licencia americana de "Swimming Teacher" para lo cual me recomendaron seguir un curso acelerado para expertos en natación patrocinado por la American Red Cross (Cruz Roja) y ofrecidos en el Aqua Center de la Florida International University (FIU), Biscayne Bay Campus.
Me inscribí y empecé de inmediato a pesar de que me dijeron que mejor siga el curso regular, ya que el acelerado era para gente en "trainning" (creo que quisieron decir “más joven”)... Cuando ya me estaba desanimando, recordé el curso de gratuito de Supervivencia en el Agua que nos impartió nuestro extraordinario nadador olímpico Don Daniel Carpio Massioti "Carpayo" en la piscina Virrey Toledo. Carpayo (recordman de Estilo Espalda) nadó en cuatro Olimpiadas, cruzó a nado el Estrecho de Gibraltar, el Canal de la Mancha y el río de La Plata, esto último a los 72 años de edad; Un calambre impidió que repitiera su hazaña en Gibraltar a los 83 años... Lo bueno era que yo estaba mucho más joven... lo malo era que... yo no era Carpayo...
A propósito del English Channel: tiene forma de manga de camisa (sleeve) por lo que en Francés le pusieron "Chanel de La Manche" o Canal de la Manga y un traductor graduado en Azángaro lo transcribió erróneamente como Canal de La Mancha y se quedo así, como Toledo en el gobierno...
Llegué al Aqua Center y pude percatarme de que nadie llegaba a los treinta años y todos menos yo tenían una figura con la cual podían modelar en una pasarela europea. En vano busqué una panza amiga, para sentirme en familia, pero nada, ni por embarazo, ni una papadita.
Como examen de ingreso me pidieron dos drills (una ida y vuelta) en la piscina olímpica (de cincuenta metros) nadados con perfección coreográfica por cada uno de los seis estilos requeridos, un total de seiscientos metros... Sólo Dios sabe como pude terminar este test, no sabia si estaba nadando Mariposa (Butterfly) o “polilla”... en Espalda (Back Crowl) sentía puñaladas en el hombro y mi estilo Pecho (Breastroke) parecía “Barriga”. En Libre (Front Crowl), Elementary Backstroke, Sidestroke y Buceo, no tuve problemas, pero cuando terminé la pruebita me enganche en los separadores mientras miraba el rostro risueño de mi bella acompañante norteamericana lleno de lucecitas de Bengala y recobré el conocimiento luego de dos segundos y cuando se disponía a darme respiración artificial... felizmente no me tocó nadar con el marica grandote de al lado, era de esos que le dicen “Jabón Marsella: un gigante delicado”......
Antes de que me mandaran a hacer cualquier otra gracia que pusiera en peligro mi vida me adelanté en pedir permiso para ir al baño, donde lo único que hice fue tirarme a una banca como un estropajo, durante más de diez minutos para recobrar mi metabolismo basal antes de que me sobreviniera un infarto al miocardio...Todo me estaba dando vueltas, me daba ganas de esperar que pase mi casa para meterme y no volver...
Primera vez en mi vida que nado rezando y como acostumbro cerrar los ojos para rezar, recibí la bendición del Espíritu Santo al estrellarme de cabeza contra las mayólicas, lo cual indicaba que se había terminado la piscina y debía regresar con vuelta olímpica, si así se podía llamar a un volantín mal hecho que me salió con las justas. Mi pareja de pista, ex campeona cubana de natación, tenia mejores piernas que Beyoncé y me sacaba tremenda ventaja con su pataleo, exigiéndome como a remero vikingo hasta que los ojos se me saltaban como al gato Garfield y mi válvula mitral amenazaba hacer huelga con la Tricúspide, apoyadas en un "piquete rojo" por la Aorta y la Vena Cava...
Los demás días fueron igual de sufridos, salvo una noche en que hacia un frío terrible y nos pusieron a practicar técnicas para mantener la temperatura en el agua, así que terminé abrazado como un pulpo a una italo-norteamericana de veinte años y luego con todas las demás, finalizando con un “todos contra todos” que ya parecía orgía, hasta me ruboricé, yo no queria, pero era obligatorio... Después de breves momentos de tibia alegría siguió la masacre... nunca tragué tanta agua de piscina, menos después de convertirme en un nadador experto. Así, día a día me preguntaba como nuestro querido Cardenal Cipriani en el Cónclave Papal: ¿Que hago yo acá?
Estos gringos siempre se toman las cosas demasiado en serio. Por más que les decía que no pensaba participar en las próximas Olimpiadas, ni ser astronauta, ni ganarle a Mark Spitz ni a Michael Phelps, ni filmar Tarzán a lo Johnny Weissmuller... igual me dieron duro, como a campana de bombero...
El día previo al examen final nos llevaron a la piscina de saltos ornamentales y casi todos se orinaban de miedo menos yo, que a parte de ser paracaidista solía saltar de niño en trampolines elevados; lo malo es que aquellos eran de plataforma fija y los de acá tenían board (tabla) flexible. Mi primer salto con este aparato fue una experiencia nueva, trataba de hacer una "carpa" pero la bendita tabla no sólo me elevó como cuatro metros más de los tres que ya tenía el trampolín, sino que me dio un efecto de "hoja seca" de tal forma que cuando caía no sabia para dónde estaba el agua y terminé estrellado como huevo frito en paila de chifero ambulante, saliendo del agua como un Bambino, esos helados bicolor, la mitad blanco y la mitad rojo. Los instructores me dijeron sorprendidos que era la primera vez que veían tal acrobacia y les aseguré, entre accesos de tos, que también sería la última...
Para los próximos saltos tuve la previsión de medir bien mis pasos y tomar un impulso adecuado, manteniendo la postura erguida y elegante, con movimientos vigorosos y seguros y con la determinación de un clavadista de Acapulco... Igual me saque la mierda cuarenta y siete veces más antes de que me salga la bendita "navaja", la "bala de cañón" y un "ángel quebrado" que más parecía Batman borracho... los últimos saltos subía al trampolín casi sollozando, seguro de que se venia el trancazo...
Encima de todo nos dieron tres librotes en Inglés para leerlos en cinco días y nos tomaron el examen final sin aviso y por supuesto en Inglés... la verdad es que hasta ahora no sé como aprobé los exámenes, Dios debe haberse apiadado de mí... la cosa es que ya tengo la certificación para enseñar en todos los USA, aunque todo el curso me he sentido como el niño que le preguntaba a su padre: ¿Papi, falta mucho para llegar a Europa? Y este le respondía: ¡"Cállate la boca" y sigue nadando!.
G. Papillón
Florida International University Library
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CRÓNICAS ILEGALES 9: Todos Vuelven...



CRÓNICAS ILEGALES 9: Todos vuelven...
By Gino Winter

Regresando a mi tierra (Lima -Perú), llegué al Aeropuerto de Newark con tiempo suficiente para minimizar el fastidio de esperas y revisiones antes de subir al avión. Pasé por todas las salidas donde gente de lo más ordenada y silenciosa se disponía a partir... hasta que llegué al último counter, destinado a los vuelos New Jersey - Lima, donde una montonera de peruvian people pugnaba por subir al avión sin importarle que aún faltaban más de dos horas para el despegue, empujaban, gritaban, peleaban, parecía que querían tomar el aeropuerto... Por más se les explicaba la mecánica de abordaje, manan canchu, no se oye padre...
Yo estaba cómodamente sentado leyendo la versión original de The Da Vinci Code, de Dan Brown, al lado de un grupo de universitarios. Una tía sesentona, más fea que una cucharada de moco, se paró al lado de los muchachos pretendiendo que desarmen su reunión para que le den el asiento pues quería estar en primera fila... Al explicarle los muchachos que podía usar cualquiera de los más de cien asientos que quedaban y que la llamarían por orden de fila del avión, la tía les lanzó un huaico de groserías haciendo causa común con una zamba con nariz de asiento de moto de querosenero, rajando a dúo de la falta de educación de los universitarios peruanos, quitacuncha mamuchanchu...
Nuestra gente cargaba infinidad de bultos que les colgaban a manera de ekekos y no los entregaban por más que sabían que no podrían ingresarlos al avión. La mayoría seguía pugnando por entrar... y el avión ni siquiera había llegado, añañau... Sólo faltaban gallinas para que parezca un viaje interprovincial por Tepsa, Ormeño, o la popular Soyuz, más conocida como "La Muerte Amarilla" o de Civa del congresista Ciccia, a quien le dicen "El Llanero Solitario" porque sólo monta con Plata...
Una linda hostess se puso enfrente del popullorum y sudando informó lo más amablemente que pudo que "los pasajeros de primera Clase pueden empezar a abordar el avión"... Pobrecita, le dijeron de “putifai” para arriba, la empujaron como si fuera jugadora de Rugby con la papaya esa de cuero que los anglos llaman balón. Un par de compañeros se acercaron a ayudar, pero... nada de nada... nuestros cholos llegaron primero y habían hecho cola de pie dos horas, así que nadie pasaría por encima de ellos... La aerolínea tuvo que llevarse a los “pitucos” por atrás del counter para hacerlos pasar sin que los linchen...
Al llamar por filas la misma vaina... qué filas ni ocho cuartos, yo llegué primero carajo!!! "No puede ser que no 'hayga' respeto al pasajero, mejor me regresaba en Aeroperu"... "señor ya no existe Aeroperu",..."mejor, así no nos maltratan (¿?)"...
Una socióloga gringa ya entrada en años me dijo en Inglés que sus viajes al Perú siempre eran igual de "divertidos"... le respondí en Inglés que yo también era peruano y que la "montonera" era uno de nuestros deportes ancestrales, pero que yo ya me había retirado, por lesión... la gringa me empezó a hablar en perfecto Castellano, a manera de disculpa, de Machu Piccchu, Chan Chan, la comida peruana y demás maravillas de mi querido Perú...
Luego de un viaje razonablemente tranquilo, llegamos a Lima para encontrarnos con un aeropuerto más moderno, aunque a medio reconstruir y tuvimos que esperar largo rato porque el sistema de computo de Migraciones se había averiado y estaban revisando las fichas a mano, con lo cual, debido a mi apellido del cual no soy culpable, tuve que soportar unos minutos adicionales de "amistoso interrogatorio"... Dicen que no nos preocupemos, que el sistema es muy bueno y sólo se malogra cuando alguien importante tiene que escapar del país...
Al salir me di con la sorpresa de que mis maletas debían estar por Bramaputra, Timboctú o en algún recodo de la Dimensión Desconocida, con lo cual tuve que esperar dos horas hasta que una guapa señorita nos dijo despóticamente y con voz o-sea-nasal que no llegarían y que llenemos las hojitas azules con copia amarilla que ella amablemente nos había arrojado sobre una mesita coja y parte en el suelo. Nos dieron un teléfono para llamar, yo les di el mío para que me llamen, cosa que hicieron al día siguiente y regresé al aeropuerto para ser detenido en la puerta pues mi seguro vehicular tenia cinco días de vencido.
No hubo disculpa que valiera ante el laconismo de un policía más feo que comida de loco, la ley es la ley, así que mientras yo aceleraba el paso para poder recoger mis maletas, mi señora le entregaba diez nuevos soles al gendarme, quien le respondió indignado que ni de vainas, imposible, ellos eran tres y por lo tanto no acertarían menos de treinta nuevos soles, los cuales fueron entregados sin dudas ni murmuraciones porque "a la policía se la respeta"...
Llegué a la hora indicada a la oficina de la aerolínea para encontrarla cerrada con un letrero mal escrito que rezaba "estamos en Aduana", lugar al que no me dejaban ingresar si no entraba con alguno de la compañía... por suerte salía una linda señorita de no más de 35 kilos (si la pesamos con ropa y mojada) y me llevó al depósito, en donde tuve que descargar varios bultos hasta que sudando conseguí mis dos maletas, la flaquita con las justas podía cargar los documentos que tuve que llenar antes de pasar la inspección, donde me dejaron las maletas como dos butifarras con su lechuga afuera.
Llevaba ya algunas horas repitiendo en mi mente "no debo ser huachafo, éste es el discreto encanto de mi gente" cuando una joven policía me paró y me hizo notar que una luz lateral de mi auto estaba rota. Le indique que era una luz de adorno y que las direccionales estaban más adelante, pero me miró con sus hormonas directamente a los ojos, como para que comprenda que estaba con síndrome pre-menstrual y en esas condiciones las mujeres pueden ser más peligrosas que tocar el bandoneón calato,... no me quedó más remedio que recibir mi multa con una sonrisa de agradecimiento y partir al infinito...
Empecé a repetir en mi mente "El resentimiento es una intoxicación psíquica" frase de Max Scheler, filósofo Alemán, de la que se desprenden otras frases como "El resentimiento es un veneno que me tomo yo, esperando que se muera otro", con lo cual evitaba que el baño de realidad nacional me encamine por el triste sendero del resentimiento social, así que seguí manejando mi auto ordenadamente, pero haciendo una que otra maniobra de "imprudencia temeraria" para no desentonar en el tráfico de mi querida Lima...
Es santo el amor de la tierra, que triste es la ausencia que deja el ayer… (César Miró - Todos vuelven)
El cariño de mi familia, las reuniones con mis amigos de siempre en el News Café, el sabor de la fruta fresca, los chicharrones del Kio, los pollos a la braza del Pardo's Chicken, los cebiches del Francesco, las entradas criollas del José Antonio, las pastas del San Ceferino o de La Bodega de la Trattoria, los postres del Tanta y los tragos del Bohemia con sus Diosas disfrazadas de impulsadoras de Marlboro, me hicieron recaer nuevamente en ese hermoso masoquismo de sentirme propio de un país bello pero increíble, en donde como modernos cristos estamos crucificados entre dos reconocidos ladrones: un chino-japonés y un caballo loco, como candidatos increíblemente favoritos a ganar las próximas elecciones presidenciales (Contra).
G.Peruviano
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CRÓNICAS ILEGALES 8: Vaya a matarse a otro sitio, please!!!...



CRÓNICAS ILEGALES 8: Vaya a matarse a otro sitio, please!!!...
By Gino Winter

Es impresionante el número de personas que se auto eliminan en los países ricos. Más impresionantes aún son las edades y los niveles socio-económicos de los suicidas pues, a diferencia de Perusalén, en donde nuestra pobre gente se suicida por problemas económicos, en el primer mundo la gente que se mata no tiene carencias monetarias. Su problema es más bien filosófico: tienen de todo pero viven abatidos por la soledad y por no encontrarle un sentido satisfactorio a la vida, o aunque sea un sentido a secas.
En países como USA y Japón la situación es alarmante, las estadísticas de los últimos años indican que cien personas se auto eliminan diariamente, setenta por ciento son hombres. En Japón existen grupos, clubes y hasta pactos colectivos vía Internet para suicidarse. Aquí en USA se suicida una persona cada dieciocho minutos.
La vida de las mayorías en los países industrializados es tan monótona, rutinaria y gris que podríamos darle la razón a Albert Camus y a los existencialistas acérrimos como Jean-Paul Sartre cuando exponen que uno nace y empieza a sufrir hasta que muere, por lo tal la vida en sí no tiene sentido, ergo suicidarse es la mejor opción.
Bertran Russell, eminente filósofo inglés, dijo al final de sus días que "Si no existiera Dios, la vida no tendría sentido" frase tan inteligente como sorprendente ya que Russell era ateo. Y claro, si todo acabara con la muerte y no hubiera otro lugar mejor donde ir a parar entonces para qué Churchill nos quedamos sufriendo en este valle de lágrimas en vez de cortar de inmediato la cadena de eventos indeseables que nos toca vivir, para lo cual reemitámonos a la segunda parte de la frase de nuestro filósofo Nicolás Yerovi, quien refriéndose a la situación del peruano dijo que “nuestro país tiene dos salidas: El Aeropuerto Internacional y el puente Villena¨ (cerca al Club Terrazas, el preferido por los suicidas hasta que lo afearon con paredes de policarbonato anti jumping).
Regresando a los existencialistas... Albert Camus remarcó que "el suicidio es necesario en un mundo sin Dios" pero no llegó a suicidarse por que se mató... en un accidente automovilístico, Dios le ahorro todo el trámite y se lo llevó joven, en 1960... a los 47 años con premio Nóbel y todo.
Suicidio viene del Latín sui caedere, matarse a sí mismo, y tal como lo indica la Wikipedia es considerado un gran pecado en la mayoría de religiones y hasta un crimen en algunas jurisdicciones del derecho, o chueco mundo de los abogados, de quienes se dice que son como bananas porque nunca se encuentra uno recto... Les Luthiers cuentan que algunos suicidas fallidos son castigados hasta con la pena de muerte.
En algunas culturas pasa a ser una acción de honor con la cual se puede lavar los pecados ante la sociedad, como en Japón donde el Hara Kiri (elegante jerga que describe en realidad al Sepuku) está hasta codificado y reglamentado en el Bushido o código disciplinario y moral del Samuray. Se vuelve heroico, cuando se hace en beneficio de otra gente o del propio país, tal como lo fueron los pilotos Kamikase en la Segunda Guerra Mundial.
La cultura Maya tiene a Ixtab como diosa protectora de los suicidas, representada gráficamente colgada del cielo con una cuerda anudada en el cuello, los ojos cerrados de muerte y signos de descomposición en las mejillas y cuerpo. Todo maya atribulado se colgaba igual bajo su bendición.
Entre los métodos mas usados para suicidarse esta el 'bombazo', como el que usan los suicidas musulmanes, la asfixia por gases como el monóxido de carbono o con gas propano o por ahogamiento en agua, colgarse del cuello, arrojarse desde muy alto, dispararse en la sien con arma de fuego, estrellarse con el auto, comerse una chanfainita y seis panes con huevo y su vaso de chocolate caliente en el Estadio Nacional o soplarse de un tirón por DVD todos los discursos de Toledo con la respectiva interpretación de Ferrero Costa...
Muchos genios y personalidades notables llegaron al suicidio "al final de sus días" como Bruto (asesino de César), Marco Antonio y Cleopatra (tramposos), Sócrates (genio sentenciado), Aníbal (genio militar vencido), Judas Izcarioti (soplón), Hitler, Eva Braun, Rommel, Goering (fabricantes de jabón), Nerón, Van Gogh, Virginia Wolf (relocos), Arguedas (resentido social), Yukio Mishima ( figureti gay), Hemingway (borracho), Kurt Co-Bian (pastrulo), etc.
A pesar de todas estas personalidades, siempre he pensado que el suicidio es un acto de cobardía, ya que uno se escapa de la realidad para evitar el propio sufrimiento y deja a todos sus familiares y amigos cargando con el muerto, sus deudas y problemas, sin contar el dolor que le causa a quienes lo aman y los traumas a los propios descendientes.
Luego de asistir a Iglesias Católicas y Cristianas aprendí que la vida es un regalo de Dios y el suicidarse es como despreciarle al Hombre su mejor regalo... y eso debe ponerlo de muy mal humor, así que no creo que sea recomendable. Si te peleas con el Diablo tienes a Dios para que te defienda, al fin y al cabo Don Sata es su empleado con permiso para hacer maldades... pero si te peleas con Papalindo... quien te podrá salvar?, Mejor es esperar que la pelona te lleve "a la hora señalada'' y no andar buscándola en la víspera... aunque te provoque.
La real causa del suicidio es casi siempre un Desorden Bipolar Depresivo, que modifica tu humor haciéndote pasar de la alegría exagerada a la mayor tristeza en segundos y frecuentemente. Puede ser causada por factores hereditarios, disfunciones hormonales y factores estresantes del entorno laboral o familiar. La cura es siquiátrica a través de toda una vida de terapia divanera y química, con el famoso Litio (Eskalith, Lithobid, Lithonate y Lithotabs), sino pregúntenle a Alan por que subió de peso, orinaba seguido, andaba sediento, le temblaban las manos y sentía nauseas... quítenle el litio, please y que Ixtab lo acoja en su seno!!!...
Algunos idiotas se suicidan por apresurados, o algunos apresurados se suicidan por idiotas; como los que saltaban de los edificios cuando el genio del cine, Orson Wells (Ciudadano Kane), recitaba por radio un pasaje de la Guerra de los Mundos de H.G. Wells y ellos pensaron que de verdad los estaban invadiendo los alienígenas.
Otro genio, Goethe, causó sin querer en el siglo XVIII una oleada de suicidios cuando escribió Die Lieden des jungen Werthers (Las penas del joven Werther) que es la romántica historia de un joven alemán que se suicida por un amor imposible.
Espero que al leer esta humilde croniquita no se le ocurra a alguien mudarse de barrio, pues eso si que haría que me matara, pero de risa...
Un aciago día, cuando de pronto la vida se me puso más negra que el sobaco de Nelson Mandela, decidí suicidarme pero con estilo. Como estaba asadazo aluciné ponerme una camiseta de Alianza Lima y sentarme en la tribuna sur del Estadio de Matute con cuatro kilos de C-4 (explosivos) y poner así los fuegos artificiales al Clásico. Luego colegí que no tenía derecho a llevarme a nadie conmigo de facto, así que pensé en despacharme elegantemente al más allá cortándome las venas mientras yacía cómodamente sumergido en un jacusi con agua tibia, tal como lo hacían los senadores romanos cuando el César les bajaba el dedo... pero ahí no más leí un manual sobre el antiguo arte del Sepuko y me inclinépor despacharme honorablemente con un Tanto (cuchillo) o una Katana (espada) al estilo del poeta Mishima, quien se hizo el Hara Kiri (literalmente corta-barriga en ponja) en el balcón de un hotel en Tokio, frente a todos sus fans. Luego lo pensé mejor y me orienté hacia el Ikebana que es menos peligroso, bonito y hasta te relaja... pero a las finales terminé haciéndome el Origami, que no duele, no te hace sangrar y encima te entretiene...
Para suicidarse hay que tener las cosas bien claras, no vaya a pasarle como en el conocido cuento donde una octogenaria suicida no recordaba dónde dispararse y llamó al médico para preguntarle dónde exactamente quedaba el corazón. El doctor le contestó que 'justo debajo de su seno izquierdo' y la vieja se descerrajó un balazo en la rodilla.
Suerte.
G.W.

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